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martes, 5 de abril de 2016

5 compactos premium

Estos 5 modelos del segmento C se sitúan en un escalón superior a los compactos generalistas por rendimiento, gama, equipamiento, calidad y precio.

La ´guerra´ que ya se está librando en el segmento de los compactos premium está cada vez más reñida. Con el nuevo Infiniti Q30 recién llegado, la consolidación en el mercado del Mercedes-Benz Clase A, BMW Serie 1 y Audi A3 conseguida durante los últimos años puede evaporarse si no mantienen sus estándares habituales. Además, dentro de esta categoría también se encuadra el Volvo V40, una opción interesante para aquellos que buscan una alternativa diferente. A continuación, analizamos estos cinco interesantes modelos para conocer sus puntos más fuertes? y débiles.

Infiniti Q30

Infiniti Q30Marca joven en el Viejo Continente -llegó en el año 2008-, Infiniti se ha estrenado recientemente en el segmento de los compactos premium con el Q30. Se trata de un modelo que utiliza la plataforma del Mercedes-Benz Clase A, uno de sus principales rivales, y que podrá equipar tracción delantera o total. Entre sus motores cuenta con dos opciones de gasolina -una de 122 y otra de 211 CV- y otras dos diésel -de 109, que consume 3,9l/100km, y de 170 CV-. Mientras tanto, el equipamiento de serie en cualquiera de sus versiones añade, entre otros, faros tipo LED, Bluetooth, reconocimiento de voz, avisador de colisión frontal y sistema de ayuda al arranque en pendiente. Con cinco plazas y cinco puertas, un maletero de 368 litros y una altura libre al suelo de 17,3 cm -su característica estética más llamativa-, está disponible desde 24.900 euros -sin incluir descuentos-.

Audi A3

Audi A3Modelo de sobra conocido por el gran público, sus grandes bazas son una imagen atractiva, una calidad sobresaliente y una gama prácticamente infinita. De hecho, ofrece la posibilidad de adquirirse con tres o cinco puertas, tracción delantera o 4x4, cambio automático o manual, seis motores de gasolina -de entre 110 y 367 CV-, tres propulsores diésel -de entre 110 y 184 CV- y una mecánica híbrida enchufable llamada e-tron -con 204 CV y que homologa un consumo medio de 1,5l/100km-. Además, es el más barato de todos los de la lista, con un precio que arranca en 22.830 euros. No obstante, su dotación de serie desde la versión de acceso a gama incluye elementos como llantas de aleación de 16 pulgadas, luces diurnas LED, volante de cuero regulable€ Por último, su maletero tiene una capacidad de 380 litros.

Mercedes-Benz Clase A

Mercedes Clase AEl compacto de Mercedes-Benz, relanzado en 2012 tras un cambio de concepción con respecto a esta nomenclatura -anteriormente era un monovolumen del segmento B-, mantiene su diseño actualizado gracias al restyling que sufrió en los últimos meses. Se ofrece únicamente con cinco puertas, con un maletero algo más pequeño que el de sus rivales -341 litros- y a cambio de un precio superior al de cualquiera de esta lista -desde 27.800 euros-; sin embargo, hay mecánicas para todos los gustos -gasolina de 122, 156, 218 y el excelente AMG 4Matic de 381 CV; y diésel de 109, 136 y 177 CV- y su equipamiento de serie es muy completo: asistente de arranque en pendiente, apoyabrazos central delantero, asientos deportivos, asistente de frenada automática de emergencia, capó activo para protección de peatones, faros bi-xenón, luces diurnas LED, llantas de aleación de 16 pulgadas, Bluetooth, retrovisores exteriores plegables eléctricamente y calefactables€

BMW Serie 1

BMW Serie 1Si hay un compacto premium que destaque por comportamiento deportivo ese es el BMW Serie 1. De hecho, mantiene la esencia de BMW con su tracción trasera -también hay variantes 4x4-, y hay alternativas mecánicas suficientes para elegir: gasolina de 109, 136, 177, 218 y los 326 CV del M135i, y diésel de 116, 150 y 190 CV. Ya asociado al propulsor más básico de gasolina acelera de 0 a 100 km/h en 10,9 segundos, y la versión diésel de acceso a gama homologa un consumo en ciclo combinado de 3,4l/100km. Es posible adquirirlo con carrocería de tres o de cinco puertas, y con transmisión manual o automática; por su parte, el equipamiento de serie incluye bloqueo electrónico del diferencial, climatizador bi-zona, start/stop, faros antiniebla y retrovisores exteriores calefactables y plegables eléctricamente. Sin embargo, su punto débil es un interior algo más angosto que el de sus rivales, aunque la capacidad de su maletero se sitúa en la media, con 360 litros. Cuesta desde 25.200 euros.

Volvo V40

Volvo V40Posiblemente el gran olvidado en el segmento de los compactos premium en beneficio del trío aleman -Audi, BMW y Mercedes-Benz-, hecho injusto si tenemos en cuenta todo lo que ofrece el modelo sueco. Como ya es costumbre en Volvo, el V40 destaca por seguridad, incluyendo en su dotación de serie, entre otros, múltiples airbags, sistema de frenada automática de emergencia y sistema de protección contra latigazos cervicales -opcionalmente puede equipar incluso un airbags que protege a los peatones en caso de atropello-. Con una carrocería de cinco puertas y tracción delantera, su maletero es, junto con el del Mercedes-Benz Clase A, el más pequeño de los de esta lista -335 litros-. Sin embargo, sus propulsores son extremadamente eficientes, con un consumo homologado desde 3,5l/100km. Así, sus alternativas mecánicas se componen de dos opciones gasolina -de 122 y 245 CV- y otras tres diésel de 120, 150 y 190 CV. Está disponible desde 24.950 euros.

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viernes, 16 de octubre de 2015

SUPERCOMPARATIVA DE SUPERCOCHES: Ferrari LaFerrari, McLaren P1 y Porsche 918 Spyder, juntos en una misma prueba

En el circuito de Silverstone, en Reino Unido 

El empresario británico Paul Bailey, poseedor de un LaFerrari, un P1 y un 918 Spyder, los cede para una prueba común en el circuito de Silverstone, Reino Unido.

Por fin se ha hecho la primera prueba conjunta de la nueva generación de súper deportivos híbridos, formada por el Ferrari LaFerrari, el McLaren P1 y el Porsche 918 Spyder. El artífice de tal reunión de cochazos ha sido el empresario británico Paul Bailey, poseedor de los tres (JODER QUE SUERTE, PENSAMOS TODOS), y el equipo de Supercar Driver, encargados de filmar el mano a mano.

De momento solo ha salido a la luz un primer vídeo de tres, grabado en el circuito de Silverstone, en Reino Unido, aunque en él se puede comprobar, con el conductor británico de BTCC Mat Jackson al volante, cómo son las vueltas rápidas de estos tres velocistas. Lo mejor, sin duda, es no adelantar nada y darle al ´play´ para disfrutar.


martes, 25 de agosto de 2015

COMPARATIVA COCHES Jaguar F-Type V8 S vs. Porsche 911 Carrera 4 GTS

El galán de moda en la actualidad se pasea por ahí con un Audi R8 Spyder, uno de los superdeportivos más armoniosos. Las dos alternativas que proponemos a continuación aportan algo distinto, pero aún no sabemos cuál resulta más seductora. Enfrentamos al Jaguar F-Type V8 S con el Porsche 911 Carrera 4 GTS ¿Cuál será nuestro vencedor?


Nunca intento esconder que siempre he sido ´muy de 911´, un deportivo que, en cualquiera de sus generaciones, me ha cautivado y ha hecho que me exprima los sesos intentado averiguar por qué va tan bien si su disposición, con el motor ´colgado´ detrás, es tan inapropiada sobre el papel. No obstante, cuando llegó el Jaguar F-Type en 2013, rápidamente advertí que esa supremacía del modelo alemán podría verse en entredicho. El nuevo Jaguar, pero era evidente que tenía algo a favor muy importante: su exagerada belleza. De hecho, no creo que nadie en el mundo piense que este deportivo no es estéticamente fascinante, sobre todo si contemplas su interminable y esculpido morro. Más tarde, cuando tuve la oportunidad de pulsar el botón de arranque de su versión más potente con motor 5.0 V8, comprobé que no sólo era bonito, sino que emitía un sonido más feroz que el de un Porsche 911.

Y, entonces, llegó este obligado encuentro

Si quieres ser el mejor en algo, debes demostrar que eres más competente que quien pretendes que ´muerda el polvo´. De tal forma, un enfrentamiento contra el Porsche 911 es una buena piedra de toque para el F-Type. Además, en estos dos años de vida del F-Type, a Porsche le ha dado tiempo para cambiar de generación de 911. Asimismo, Jaguar también ha aprovechado para efectuar un leve restyling y enriquecer la gama F-Type, pues ya ha presentado versiones con cambio manual –sólo para los V6–, con tracción total y con un nuevo motor V8 potenciado de 495 a 550 CV –algo lógico teniendo en cuenta que, en 2013, ya existía ese V8 en su versión de 550 CV–; aunque esas unidades de prensa aún no están disponibles, así que para este duelo nos basaremos en un Jaguar F-Type Convertible tal y como se presentó en su día: con caja automática, propulsión trasera, 495 CV y la tarifa ´baja´: 114.600 euros, es decir, más o menos, el importe necesario para hacerse con un 911 Cabrio ´pelao´ de tracción trasera y con el motor de 350 CV. Eso sí, el F-Type en esta configuración ya no se puede comprar así que, si quieres uno, o bien recurres al mercado de ocasión, o bien desembolsas los 130.470 euros que cuesta el ´nuevo´ modelo con la potencia elevada a 550 CV.


Enfrente tenemos al Porsche 911 con el acabado que, a nuestro juicio, mejor concilia deportividad y usabilidad: el GTS con cambio automático PDK de siete velocidades, la tracción total, el motor 3.8 en su versión de 430 CV y la carrocería descapotable. Todos esos añadidos elevan el precio de este coche hasta los 162.734 euros. Pero es un Porsche...
La postura de conducción que adoptas en el Porsche es muy deportiva.  La ya clásica aglomeración de botones en la consola central de los Porsche está presente aquí, pero también lo está la impecable exquisitez de materiales. Hasta los clic que suenan cuando aprietas cualquier tecla transmiten calidad y finura. Se aprecian rapidamene las bondades ´ruteras´ de este Porsche. En el modo más confortable de su suspensión adaptativa es razonablemente cómodo, si no conectas el escape deportivo no resulta muy ruidoso y, si practicas una conducción más o menos eficiente, podrás obtener consumos sorprendentes, tal y como atestigua la media de 7,7 l/100 km que marca el ordenador de a bordo.
Resulta fácil hacerse a él porque la dirección eléctrica es precisa –aunque se echa de menos el gran grado de comunicación que proporcionaba la antigua hidráulica– y la afinada suspensión y la tracción total proporcionan una adherencia sublime a la salida de las curvas, y eso que aún hay zonas humedecidas por el rocío mañanero. Enseguida te encuentras apurando frenadas, ´tirándote´ a los vértices de los giros y acercándote a los guardarraíles y taludes de nieve como si llevaras toda la vida al volante de un 911, y es que los cambios de dirección –con sus correspondientes transferencias de masas– suceden con naturalidad. Lo que sí es susceptible de mejora es la transición en los deslizamientos, pues resulta algo brusca y poco progresiva. Al menos, las pérdidas de tracción son escasas debido a que el sistema Haldex deriva par puntual al eje delantero con bastante tino.
Por otra parte, la respuesta del motor es muy gratificante si te gustan los propulsores ´con empaque´. A bajas revoluciones no es especialmente enérgico, pero sientes numerosos caballos agazapados esperando a que llegues a 5.000 rpm para catapultarte hasta las 8.000 rpm, mientras escuchas el adictivo ruido de aspiración característico de los motores bóxer atmosféricos, perceptible aun con el escape deportivo desconectado. El resultado es una mecánica de respuesta pura e instantánea y que ´estira´ y empuja con contundencia.Mención aparte merece la caja automática PDK, una de las pocas que siempre engrana la marcha correcta y que es tan rauda que, cuando sube de velocidad, ves caer la aguja del tacómetro tan rápido que parece que el coche se ha quedado sin suministro eléctrico. Si pasas al modo manual, engranarás marchas a través de unas levas de aluminio de excelente apariencia en las que sólo echo en falta que ofrezcan un poco más de resistencia al presionarlas, ya que tienen un tacto algo esponjoso.
Ficha Técnica Porsche 911 Cabrio Carrera 4S GTS PDK
Motor6 cilindros bóxer, iny. directa de gasolina, admisión variable
UbicaciónTrasero longitudinal
Cilindrada3.800 cc
BloqueAleación de aluminio
CulataAleación de aluminio, 24 válvulas
Pot. máx.430 CV a 7.500 rpm 
Par máx.440 Nm a 5.750 rpm
CambioAutomático de doble embrague, 7 vel., levas en volante
TracciónA las cuatro ruedas
Suspensión Del. McPherson. Tras. paralelogramo deformable, muelles helicoidales, amortiguadores activos PASM, barras estabilizadoras.
FrenosDiscos de acero de 340 mm del. y 330 mm tras. 
NeumáticosDelante 245/35 R20 y detrás 305/30 R20
Peso1.635 kg
Acel. 0-100 km/h 4,2 seg.
Vel. máx.301 km/h
Consumo9,2 litros/100 km
Tamaño450 / 185 / 129 cm
Precio162.734 euros

Pocos rivales directos han sido tan distintos


Tienes que hacerlo verdaderamente mal para llevarte un susto con este coche porque su capacidad de tracción, su aplomo y su balance general cuando vas rápido resulta ejemplar. En cambio, creo que conducir el F-Type va a ser más emocionante...
El interior del Jaguar resulta más vistoso. Detalles como la calidad del cuero o las tomas de ventilación accionadas por un motorcillo eléctrico le otorgan glamour, aunque el tacto de algunos plásticos y mandos, ya no tanto. La postura al volante no es tan bajita como en el Porsche, pero ofrece una mejor visibilidad hacia delante. Al pulsar el botón de arranque y un escandaloso estruendo emana de los escapes. Dar pequeños golpes de gas con el acelerador repercute en un gorgoteo deleitoso.
En las primeras curvas se pueden vislumbrar sus dos mayores virtudes: la notable rigidez de su bastidor de aluminio y su logrado reparto de pesos. El motor exhibe un gran poderío desde bajas revoluciones, ya que el compresor volumétrico permite que los 625 Nm de par se liberen a 2.500 rpm. Eso se traduce en una mayor contundencia en la respuesta que en el caso del Porsche, aunque las prestaciones ambos son casi calcadas. Pero claro, los cortos desarrollos del cambio del F-Type y la forma en la que se liberan esos 495 CV, proporcionan una mayor sensación de impetuosidad.

Ficha técnica Jaguar F-Type Convertible V8 S
Motor V8 con compresor,iny. directa de gasolina
UbicaciónDelantero longitudinal
Cilindrada5.000 cc
BloqueAleación de aluminio
CulataAleación de aluminio, 32 válvulas
Pot. máx.495 CV a 6.500 rpm  
Par máx. 625 Nm a 2.500-5.500 rpm
Cambio Automático de convertidor de par, 8 vel., levas en volante
TracciónA las ruedas traseras
Suspensión Paralelogramo deformable en ambos ejes, muelles helicoidales, amortiguadores adaptativos
y barras estabilizadoras.
FrenosDiscos de acero de 380 mm del. y 376 mm tras. 
NeumáticosDelante 255/35 R20 y detrás 295/30 R20
Peso1.665 kg
Acel. 0-100 km/h4,3 seg.
Vel. máx. 300 km/h
Consumo11,1 litros/100 km
Tamaño447 / 192 / 131 cm
Precio 114.600 euros


¿Quieres ponerte a prueba? Móntate en el F-Type

Para conducir este coche debes operar de forma diferente que con el 911. Aquí no basta con frenar, girar, trazar y acelerar con confianza ciega, sino que el eje trasero se insinúa a la mínima. Además, el control de tracción es bastante intrusivo, así que es mejor seleccionar el modo Dynamic para que tenga una intervención más tardía, o directamente quitar las ayudas, aunque ello requiere que seas un conductor valiente... y quizá algo loco. ´Sin filtros´ de por medio es cuando, poco a poco, vas cogiendo el punto a este coche. Debes ser cuidadoso con el acelerador a la salida de las curvas para no perder el control, pero la dirección es rápida, así que, cuando el eje trasero derrapa, puedes corregirlo con relativa facilidad y exhibir un vistoso drift abriendo la trayectoria del vehículo para neutralizar un posible trompo y dosificando la potencia con tu pie derecho. La suspensión se muestra dura y aplomada y el diferencial autoblocante gestionado mediante electrónica trabaja bien repartiendo el par entre las ruedas traseras.


¿Tenemos vencedor?

El 911 por carreteras reviradas se luce en efectividad, pero nunca me cansaré de decir que nos gustan los coches que te proporcionan la máxima emoción al volante, y en eso el Jaguar cumple con nota. Mientras el Jaguar un poco más nervioso en las trazadas va inundando el apacible ambiente de petardeos provenientes de lsus escapes al ´apurar´ las marchas. En serio, cualquier amante de los coches debería tener derecho a disfrutar de esta experiencia auditiva al menos una vez en su vida. 

Por supuesto, es más difícil de conducir que el deportivo alemán, pero irse poco a poco ´conociendo´ tiene su encanto. 
El F-Type es genuino, inquietante y terriblemente divertido, aunque la tremenda eficacia, el impresionante ritmo que impone y el elevado grado de conexión entre coche y conductor que te ofrece el 911 es, de momento, inalcanzable para el resto. 



jueves, 13 de agosto de 2015

Comparativa Volkswagen Scirocco 2.0 TSI 180 DSG vs. BMW 220i aut

En busca de la deportividad 'razonable' Los motores 2.0 turbo de gasolina no son precisamente las mecánicas más demandadas de estos dos modelos, pero representan un punto de equilibrio muy bueno en cuanto a prestaciones, comportamiento deportivo y consumo. Veamos cuál de estos dos coches es el más completo.


Volkswagen Scirocco 2.0 RSI 180 DSG

  • 6,4 l/100 km
  • 29.930 euros
  • 180 CV
  • 225 km/h
  • 0 a 100 km/h: 7,4 seg.

Al detalle: Este Volkswagen Scirocco, que llegó al mercado en 2008, recibió un restyling en verano de 2014. Actualmente, la gama está compuesta por cuatro motores de gasolina y dos diésel. Los primeros son un 1.4 TSI de 125 CV y un 2.0 TSI con 180, 220 ó 280 CV. Respecto a los diésel, hay un 2.0 TDI con dos niveles de potencia: 150 y 184 CV. Todos menos el 1.4 TSI pueden llevar cambio automático: en el 2.0 TSI 180 sale por 1.890 euros.

VW Scirocco

BMW 220i aut.

  • 5,7 l/100 km
  • 35.440 euros
  • 184 CV
  • 230 km/h
  • 0 a 100 km/h: 7,0 seg.
Al detalle: El BMW Serie 2 es la variante coupé del Serie 1. Se puso a la venta a comienzos de 2014 y, en la actualidad, puede asociarse a tres motorizaciones de gasolina y a otras tres diésel. Las primeras corresponden a las variantes 220i de 184 CV, 228i de 245 CV y M235i de 326 CV. Las diésel son un 218d de 143 CV, un 220d de 184 CV y un 225d de 218 CV; esta última con caja automática de serie, mientras que en el resto es opcional: en el 220i cuesta 2.490 euros.

BMW Serie 2

Por bolsillo

En el equipamiento está la cuestión "Entre ambos coches hay una diferencia de precio de 5.510 euros, que es bastante. Además, esto 'se agrava' cuando reparas en que el más barato, que es el Scirocco, viene bastante mejor equipado de serie -ver cuadro a la derecha-, pues incluye elementos que supondrían un desembolso de unos 2.000 euros adicionales en el BMW 220i".

Revisiones* El Volkswagen las pasa cada 30.000 km, costando 180 euros la primera y 472 euros la segunda. Por su parte, en el BMW hay un ordenador que te avisa cuando el coche necesita algún mantenimiento pero, de media, también suele requerirse cada 30.000 km. En el caso de este 220i, cuesta 218 euros la primera y 302 euros la segunda.

El seguro** El del Serie 2 sale un poco más caro: cuesta 1.083 euros, mientras que por el Scirocco habría que pagar 989 euros.

Los recambios* Si bien el BMW suele resultar un poco más económico en las revisiones periódicas, aquí sucede lo contrario, pues sus repuestos son, de media, un 25% más costosos que los del VW.

*Fuente GT Motive. **Póliza a todo riesgo sin franquicia en Mutua Madrileña para un conductor de 30 años, residente en Madrid y con más de 10 años de carnet.

VW Scirocco

Por equipamiento

ABS, ESP, control de tracción, seis airbags, dirección asistida, 2 elevalunas eléctricos, cierre centralizado, espejos eléctricos, radio CD Mp3, ordenador de a bordo, ayuda al arranque en pendiente, volante multifunción de cuero regulable en altura y profundidad, climatizador, Stop/Start, control de presión de neum., sensor de lluvia y luces, asientos delanteros regulables en altura...

Qué añade el Volkswagen. De serie: Faros bixenón, antiniebla, levas en el volante, luces diurnas y traseras led, toma aux., Bluetooth, llantas de 18". Opciones: Pintura met. (530 euros), navegador (desde 745 euros), aparcamiento asistido (845 euros), toma USB (95 euros), botón de arranque (3650 euros)...

Qué añade el BMW. De serie: Botón de arranque, llantas de 16". Opciones: Pintura met. (790 euros), faros bixenón y luces diurnas led (1.115 euros), levas en volante (178 euros), Bluetooth + USB (356 euros), navegador (desde 1.482 euros), llantas de 18" (desde 1.067 euros)...


Por fuera

De 'representación' "Ambos coches son considerados coupés de índole premium, esencialmente por su refinado y elegante aspecto. Eso sí, creo que el caso de VW es más meritorio, pues se trata de un modelo que ya lleva casi siete años en el mercado, pero que se percibe aún bastante actual. No obstante, el diseño y las proporciones del BMW me resultan más atractivas. En cuanto al tamaño, la carrocería del 220i, al ser de tres volúmenes, es un poco más larga, pues mide 4,43 metros; es decir, 18 cm más que la del Scirocco"

Adornados. "En la actualidad, el Scirocco incluye, de serie, el paquete estético R-Line, que luce paragolpes deportivos, llantas de 18", un alerón... Por su parte, el pack M del Serie 2 cuesta 3.368 euros, pero aporta bastantes accesorios: paragolpes específicos, un pequeño alerón trasero, llantas de 17"... así como una suspensión más dura y asientos y volante deportivos. En cuanto a los colores para la carrocería, el VW dispone de sólo seis tonos -el gris gratis y el resto desde 530 euros-, y el BMW puede ser de 13 colores -blanco y negro gratis y los demás por 790 euros".


Por dentro

Lo esperado "Siempre me han encantado las calidades con las que el Grupo VW dota a sus coches, y más concretamente las de la propia marca VW, algo que se puede apreciar en este Scirocco. El salpicadero luce un diseño un poco sobrio -algo normal teniendo en cuenta que este modelo se puso a la venta hace casi siete años-, pero a mí me gusta mucho y, además, emplea plásticos blandos en gran parte del mismo. Por otro lado, los ajustes entre todos los materiales se ven impecables y el tacto de los botones del climatizador y del equipo de sonido resulta agradable. Por su parte, el interior del BMW exhibe un diseño más moderno y una calidad equiparable a la del VW. Además, todos los mandos transmiten solidez, algo que también ayuda a percibir esa sensación de calidad premium".

4 plazas de verdad "La postura de conducción del BMW resulta más deportiva, ya que vas sentado más bajito que en el Scirocco y, además, el volante se puede colocar muy cerca del conductor. En la parte trasera, dos personas de hasta 1,80 metros de altura caben con una razonable comodidad en ambos vehículos. Eso sí, el diseño de la carrocería del Scirocco deriva en que la anchura disponible sea muy justa, aunque la presencia de dos butacas traseras individuales suaviza esa sensación de 'estrechez'".

Y, si quieres -y pagas-... "El VW cuenta con algunas opciones 'estéticas' para el interior, como los asientos de cuero -desde 2.650 euros-, un techo panorámico -675 euros- o un pack que incluye pedales de aluminio, volante deportivo y molduras y tapizados específicos -865 euros-. Pero el 220i ofrece gadgets muy modernos, entre los que destaca el control de crucero con asistente de frenada de emergencia en ciudad y el control de cambio involuntario de carril -todo ello viene en un paquete que sale por 1.186 euros-, el navegador con conexión a Internet -desde 1.945 euros- o un pack que, por 727 euros, añade información del tráfico en tiempo real y conectividad para móviles con sistema operativo Android y Apple.


VW Scirocco interior

En marcha

Mismo planteamiento "Ambos coches equipan un motor 2.0 de gasolina turboalimentado bajo el capó delantero. La potencia que desarrollan es casi idéntica -180 CV el VW y 184 CV el BMW-, no así la forma en la que se 'liberan' esos caballos. Por un lado, el propulsor del Scirocco se muestra más contundente a bajas revoluciones y, desde las 3.500 rpm, empuja de una forma bastante 'agresiva', lo cual aporta una sensación de velocidad que es más difícil de encontrar en el 220i. La mecánica de este BMW es un poco más 'tranquila', aunque cuando superas las 4.800 rpm corre mucho y, en realidad, ofrece unas prestaciones prácticamente calcadas a las del VW, pero tiene el 'problema' de que resulta un poco menos impactante. Por otro lado, la caja automática de seis velocidades del Scirocco funciona con mucha rapidez, aunque la del 220i, de ocho marchas, resulta más precisa y agradable. Por último, durante la prueba, el BMW consumió menos que el VW: 7,8 l/100 km frente a 8,8 l/100 km".

BMW Serie 2 en acción, vista lateral

Distinto carácter "Por agilidad de reacciones y tacto de conducción, el chasis del Serie 2 se muestra más deportivo que el del Scirocco. Además, esta unidad equipa la suspensión adaptativa -1.304e-, que ofrece un gran confort en su modo menos deportivo y una notable rigidez y eficacia en su programa más duro. Ahora bien, el VW muestra un equilibrio sobresaliente y una nobleza de reacciones muy elevada acompañada de una dirección rápida y de muy buen tacto. Por frenos, también me han gustado más los del Scirocco, que resultan algo más potentes".

Nuestra opinión

Este tipo de coupés representan una alternativa más estilosa y deportiva a la de los clásicos compactos, como el VW Golf o el BMW Serie 1, que son precisamente los modelos de los que derivan el Scirocco y el Serie 2. Por otro lado, son dos de los automóviles más completos entre sus escasos rivales, como el Renault Mégane Coupé, Opel Astra GTC o, incluso, vehículos más deportivos como el Peugeot RCZ o el Toyota GT86.












martes, 11 de agosto de 2015

BMW X5 Xdrive 25d vs VW Touareg 3.0 TDI 204: Señores dentro y fuera del asfalto


Por sus altas exigencias económicas, el segmento de los todo terreno de lujo está destinado a un pequeño sector del mercado. Y, entre ellos, el BMW X5 y el VW Touareg son dos de los modelos preferidos. Veamos cuál de ellos merece más serlo...


BMW X5 xDRIVE 25d

  • 61.950 euros
  • 218 CV
  • 5,8 l/100 km
  • 220 km/h
  • 0 a 100 km/h: 8,2 seg.
La gama se compone de tres motores de gasolina de 306, 449 y 575 CV -este último es la versión deportiva M-, y de cuatro diésel de 218, 258, 313 y 381 CV. Todos los BMW X5 llevan cambio automático de 8 marchas y tracción total, pero el diésel 'pequeño' también se ofrece con tracción sólo a las ruedas traseras por 3.000 euros menos. Existe la posibilidad de añadir una tercera fila de asientos por 2.349 euros.




VW TOUAREG 3.0 TDI 204 PREMIUM

  • 64.010 euros
  • 204 CV
  • 6,6 l/100 km
  • 206 km/h
  • 0 a 100 km/h: 8,7 seg
La gama del Volkswagen Touareg no es tan extensa como la del BMW, pues tan sólo existen tres motores diésel -3.0 TDI de 204 ó 262 CV y 4.2 TDI de 340 CV- y una variante híbrida de 379 CV que combina un propulsor 3.0 TSI de gasolina con un motor eléctrico. Eso sí, hay cuatro acabados diferentes: Pure, Base, Premium y R-Line. Todos llevan tracción 4x4 y caja de cambio automática de ocho velocidades.


POR BOLSILLO: "El bmw tiene un precio un poco más competitivo"

Ten en cuenta que... "El precio de ambos coches debería estar un poco más ajustado, pues no disponen de algún equipamiento de serie que sí debería estar en un vehículo que ronda los 60.000 euros, como por ejemplo el navegador, los cuales hay que pagar aparte. No obstante, por precio de adquisición, gana el BMW, que cuesta 2.060 euros menos".

Revisiones* El Touareg las pasa cada 30.000 km, costando 249 euros la primera y 537e la segunda. Por su parte, en el X5 no existe un intervalo predefinido para las revisiones, sino que es el ordenador de a bordo el que te alerta cuando se requiere. Pero, de media, suele avisar también cada alrededor de 30.000 km, costando en torno a 179 euros la inspección más básica y 513 euros la más completa.

El seguro** Una póliza a todo riesgo para estos dos automóviles tiene un precio muy similar: el primer año, la del BMW supone un desembolso de 1.188 euros, mientras que la del VW sale por un poco menos: 1.138 euros.

Los recambios* Si bien el X5 'gana' en el coste de sus revisiones, requiere una inversión mayor en el caso de los repuestos: de media, salen un 28% más caros que los del Touareg".
*Fuente GT Motive. **Póliza a todo riesgo sin franquicia en Mutua Madrileña para un conductor de 30 años, residente en Madrid y con más de 10 años de carnet.


EQUIPAMIENTO DE SERIE: "Los dos"

ABS, ESP, control de tracción, seis airbags, dirección asistida, 4 elev. eléctr., cierre centr., espejos plegables eléctr., radio CD Mp3, conexiones aux. y USB, ordenador de a bordo, ayuda al arranque en pendiente, volante multifunción de cuero regulable en altura y profundidad, climatizador bizona, sensor de lluvia y luces, asiento trasero abatible, control de crucero, control de presión de neumáticos, faros bixenón...
Qué añade el BMW: De serie: Bluetooth, control de aparcamiento delantero y trasero, portón trasero eléctrico. Opciones: Pintura met. (desde 1.163 euros), faros led (2.834 euros), tapicería de cuero (2.716 euros), navegador + disco duro de 20 Gb (3.073 euros), sintonizador de TV (1.363 euros)...
Qué añade el VW: De serie: Alarma, faros antiniebla, cargador de CD, asientos de cuero calefactables. Opciones: Pintura met. (desde 1.200 euros), Bluetooth (880 euros), control de aparcamiento del. y tras. (810 euros), navegador + cámaras cenitales y trasera + disco duro de 60 Gb + radio digital DAB (3.730 euros).

POR FUERA: "El VW tiene un aspecto refinado"

Dentro de su clasicismo... "Observar de cerca cualquiera de estos dos coches resulta imponente, esencialmente por su gran tamaño, cercano a los 5 metros de longitud -para ser exactos, 4,88 m el X5 y 4,80 m el Touareg-. Ninguno de los dos luce un aspecto demasiado atrevido, aunque me agrada más el diseño del VW, puesto que me parece más elegante y refinado que el del BMW, al que se ve más 'cuadradote' y fiel al aspecto tradicional de un todo terreno; lo cual resulta curioso porque, al fin y al cabo, estos dos coches están fundamentalmente orientados a un uso mayoritario sobre asfalto".



Personalización... con límites "Previo 'paso por caja', puedes añadir diversos accesorios estéticos a ambos modelos para personalizarlos. Por ejemplo, existe un kit de carrocería deportivo compuesto por paragolpes y faldones específicos: en el Touareg cuesta 2.420 euros -acabado R-Line-, mientras que en el BMW es muy caro -8.242 euros, pero también incluye llantas de 19", suspensión adaptativa, volante con levas, asientos deportivos...-. En cuanto a los colores de la carrocería, en ambos modelos el blanco es gratis. Aparte, el X5 ofrece otros 11 tonos desde 1.163 euros y el Touareg otros 12 desde 1.200 euros".

POR DENTRO: "En los gadgets gana el BMW"

Poco reprochable "Respecto a automóviles más 'mundanos', en estos dos modelos se aprecia un gran cuidado a la hora de elegir materiales. Predominan los plásticos blandos de apariencia sólida y los tejidos de tela y cuero de tacto agradable. Ambos están a un gran nivel en este sentido, aunque quizá en el BMW se respire un poco más de sofisticación al ser más moderno. Por otro lado, los asientos son envolventes y confortables, especialmente los del Touareg. Del X5 destacaría su buena instrumentación, de muy fácil lectura, y la excelente resolución que ofrece la pantalla central del salpicadero".

Te sobrará espacio "Me ha sorprendido para bien la amplitud interior de estos dos todo terreno. En el BMW destaca la gran anchura disponible en la parte trasera, en la cual no hay problema para que tres adultos viajen sin demasiadas estrecheces.





Por su parte, en el VW resulta interesante la banqueta trasera deslizable longitudinalmente en 16 cm, lo cual permite 'jugar' con el espacio del maletero y el de las piernas de los pasajeros de atrás".

Mucha tecnología "El Touareg ofrece un paquete opcional de asistentes a la conducción que sale por 3.755 euros y que incluye accesorios como un dispositivo de reconocimiento de señales de tráfico, otro de control de salida y cambio involuntario de carril, control de crucero adaptativo, frenada de emergencia automática en ciudad... Por su parte, el X5, al ser algo más moderno, va un poco más allá, ofreciendo gadgets como el sintonizador de TV por 1.363 euros, la conexión a Internet por 260 euros, o un sofisticado control de crucero con asistente de atascos por 2.360 euros: hasta 60 km/h es capaz de conducir solo manteniéndose dentro del carril y respetando la distancia de seguridad con el coche precendente. Eso sí, todo lo anterior exige tener instalado el navegador, que cuesta 3.073 euros".



EN MARCHA: "El motor del BMW es sensacional"

No tan semejantes... "Lo habitual es que este tipo de coches empleen grandes mecánicas de seis cilindros... y aquí tenemos un ejemplo con el Touareg. Su motor 3.0 V6 diésel exhibe una respuesta progresiva y contundente desde muy poco por encima del ralentí y apenas suena ni vibra. Por su parte, en búsqueda de la máxima eficiencia, BMW ha optado por instalar en el X5 'básico' un propulsor 2.0 de cuatro cilindros, pero desarrolla 218 CV -14 más que el de su rival- y se siente un poco más enérgico cuando aceleras a fondo, sobre todo a partir de unas 1.800 rpm, aunque también es más 'tosco'. Asimismo, al tratarse de una mecánica más pequeña, registra un consumo menor: en la práctica, se 'conforma' con unos 7,0 l/100 km, por los 7,7 l del VW. Respecto a la transmisión, ambos llevan cajas de cambio de ocho marchas de convertidor de par que funcionan con rapidez y precisión".



Elige siempre el asfalto... "...porque es donde estos dos coches se sienten verdaderamente a gusto. Ahora bien, muestran un carácter distinto, pues en el Touareg prima la suavidad de reacciones y el confort, mientras que en el X5 prevalece cierto tacto deportivo".




En un segmento dominado por el Range Rover Sport, el BMW X5 y el VW Touareg ocupan el 2º y 7º puesto respectivamente en la lista de los más vendidos. Sus más duros rivales son el Audi Q7, Mercedes Clase M, Porsche Cayenne...

El VW Touareg es uno de los modelos más competentes y completos de su segmento. No obstante, su mayor veteranía respecto al BMW X5 -que llegó en 2013, mientras que su rival lo hizo en 2010- le hace ceder en aspectos como la tecnología o la eficiencia. Por ello, en este caso, el BMW es, a nuestro juicio, merecedor de la victoria




miércoles, 22 de julio de 2015

Comparativa: Ford Mondeo 1.5 EcoBoost 160, Mazda 6 2.0 Skyactiv, VW Passat 1.4 TSI ACT 150

La lucha por la supremacía en el segmento de las berlinas medias es tan cerrada que encontrar un rey que resalte entre tanta nobleza no es tarea sencilla. ¿Podrá el Volkswagen Passat en su nueva generación mantener el liderazgo de los últimos años?


Comparativa: Ford Mondeo 1.5 EcoBoost 160, Mazda 6 2.0 Skyactiv, VW Passat 1.4 TSI ACT 150

Este año, que ahora alcanza a su ecuador, ha supuesto para este segmento la llegada de dos pesos pesados: el Ford Mondeo y el Volkswagen Passat. Y ambos poseen novedosos motores de gasolina que, si no hacemos muchos miles de kilómetros al año, pueden resultar rentables, no sólo económicamente, sino también a la hora de obsequiarnos con un refinamiento que los turbodiésel, ni de lejos, pueden alcanzar. Antes de nada queremos dejar clara una consideración: si en otros tiempos tres representantes de estas marcas podían ser considerados como «hijos de generalistas», a día de hoy, su calidad de realización, equipamiento y funcionamiento general, les permiten no envidiar —incluso en ciertos casos sería al contrario— a vehículos, teóricamente, considerados «premium».

Fórmulas diferentes

Comparativa: Ford Mondeo 1.5 EcoBoost 160, Mazda 6 2.0 Skyactiv, VW Passat 1.4 TSI ACT 150

En los dos recién llegados encontramos interesantes propulsores bajo sus respectivos capós. En el Ford Mondeo se halla un EcoBoost de 1,5 litros, con inyección directa y sobrealimentación por turbocompresor. Sus 160 CV homologados se han quedado muy cortos cuando lo hemos colocado sobre nuestro banco de rodillos, superando los 180, incluso. En el caso del Volkswagen, el «downsizing» es aún más radical, rebajando la cilindrada hasta 1,4 litros. Pero, lo más interesante de este motor es la posibilidad de desconexión automática de dos de los cilindros cuando las pautas de conducción lo hacen aconsejable. Mediante un mensaje que aparece en el tablero de instrumentos, el conductor sabe cuándo el motor usa la mitad de sus cilindros, de manera que, incluso, con un poco de habilidad puede influir sobre este ahorrativo ingenio. Por su parte, el Mazda mantiene una tradicional arquitectura, con dos litros de cilindrada y alimentación atmosférica, como en los viejos tiempos.
Esta falta de sobrealimentador podría parecer que coloca al modelo japonés en desventaja frente a sus rivales pero, una vez que han pasado los tres por nuestro banco de potencia, las cifras lo desmienten. De hecho, el Mazda 6 salta espectacularmente desde los 145 CV homologados a unos generosos 162, mientras el Passat sólo supera en menos de siete la cifra homologada, quedándose a las puertas de los 157 CV. El Mondeo, por su parte, parece haber sufrido un error de montaje y disfrutar de la centralita de otra versión, pues se escapa hasta unos estratosféricos 188 CV. Pese a su sensible crecimiento en rendimiento, el motor del Mazda sí nota su respiración atmosférica, con una respuesta mas débil a bajo régimen. Las cifras de par así lo atestiguan, porque a 1.500 rpm genera algo mas de 16 mkg mientras el Mondeo llega a 20 y el Passat sobrevuela a todos, superando los 27. Esto no implica que sea desagradable, ni mucho menos, pues, de los tres, el japonés es el más suave y el que mejor acepta el funcionamiento en el entorno del ralentí en marchas largas. Si viviésemos en un tiempo pasado, sería interesante comprobar cuál de los tres reacciona mejor a alto régimen, pero hoy en día esto es algo secundario. Aun así, atestiguaremos que es el Ford quien llega más pletórico a la zona roja del cuentarrevoluciones, seguido por Volkswagen y Mazda, ambos muy parejos.
La traslación de los respectivos rendimientos al cronómetro no es lineal porque aparece un factor desestabilizante, que es el peso. Si por potencia fuera, el más rápido debería ser el Ford. Sin embargo, no es así. Y es que, con respecto al Mazda 6, por ejemplo, hay casi 200 kilogramos de diferencia y más de 170 sobre el Passat. El resultado de esta ecuación indica que el Volkswagen es el más dinámico de los tres, seguido de cerca por el Mazda y el Ford. En cualquier caso, las diferencias se perciben, sobre todo, en los adelantamientos, porque el resto de las mediciones difícilmente se pueden trasladar a la circulación en carretera abierta. Y, lamentablemente para el Mazda, en dicha maniobra resulta ser el menos brillante.
El factor peso también incide en otro capítulo importante: el consumo. Y, como no podía ser de otra manera, el Mondeo es el más condicionado, con cifras en nuestro consumo medio dos litros superior al Mazda, cuyo motor es extraordinariamente austero, sin necesidad de «downsizing» ni sobrealimentación. No muy detrás, el Passat consigue unas cifras de gasto brillantes, pero sorprende que en el entorno donde debería mostrar su mejor potencial —la carretera—, al actuar con mayor frecuencia la desconexión de cilindros, se quede casi un litro por detrás del modelo japonés. El Mondeo, sin duda algo afectado por su peso más elevado, consigue unas cifras que hace diez años serían brillantes, pero los tiempos y la ciencia avanzan una barbaridad y, hoy en día, no es así.

Refinados

Las tendencias del mercado en los últimos años nos han llevado a una saturación de conducción de vehículos con motores turbodiésel. Por esto, volver a disfrutar con berlinas de este porte propulsadas por ingenios de gasolina es revelador. Ni ruido, ni vibraciones al nivel de sus hermanos de gasóleo. De pronto, tres modelos de poco más de 25.000 euros de precio se nos antojan Clase S.
Si no somos rodadores empedernidos, versiones como éstas son más que recomendables. En particular, este Mondeo Titanium deslumbra. Su imponente presencia, no olvidemos que se acerca a los 4,9 metros de longitud, acertada estética e impresionante área de sustentación —tiene la distancia entre ejes y las vías más amplias de los tres— convierten su rodar en señorial. Es el más suave de suspensión y, para compensarlo, posee una capacidad direccional superlativa. Tanto que, al principio, hay que acostumbrarse para no encarar el arcén interior de la curva.
Passat y Mazda 6 ofrecen un equilibrio más natural entre comportamiento y confort. Su conducción dinámica es algo más intuitiva y no sorprenden al conductor con excesos en ninguna de sus reacciones. En cualquiera de los tres vamos bien servidos en seguridad activa, si bien el Ford es el que frena con más eficacia y, además, posee paquetes de ayuda electrónica que ya hubiera querido el Apolo XI en su llegada a la Luna.

Señoriales

Viajar en cualquiera de nuestros protagonistas es, realmente, un placer. Espacio por doquier, equipamiento generoso y un aislamiento impecable de la carretera y el entorno aéreo. De su diseño, destacaríamos al Mondeo, por sus excelentes asientos y entorno señorial. El Passat muestra un diseño muy rectilíneo, que le resta hidalguía y los respaldos delanteros muestran un exceso de celo en la tarea de aquilatar peso. El Mazda, como el Mondeo, comete la «imprudencia» de no ofrecer el navegador de serie y su oferta de equipamiento opcional es más corta que la de sus rivales, dejando sin posibilidad a los más detallistas de ajustar su unidad a sus gustos más personales.



martes, 21 de julio de 2015

Nuevo Toyota Auris 2015: ¿Híbrido o diésel?


El Hybrid cuesta exactamente lo mismo que el 115D: 19.200 euros 

Toyota acaba de poner a la venta la versión 2015 del Toyota Auris. Sigue siendo un buen compacto que ahora tiene un diseño más atractivo, retoques mecánicos, más equipamiento de seguridad. Pero, ¿interesa más con motor diésel o gasolina?





19.200 euros. Ese es el precio del Toyota Auris con acabado Active y motor 115D diésel de 112 CV –y de origen BMW- o, si lo preferimos, con el 1.8 Hybrid de 136 CV. Es decir, ambas mecánicas cuestan exactamente lo mismo con idéntico acabado y nivel de equipamiento. Los dos están también disponibles con carrocería familiar, denominada Touring Sports, por 20.450 euros. ¿Cuál interesa más?


Por fuera, las diferencias estéticas son mínimas, y se reducen a detalles como los logotipos o la parte exterior del logotipo de Toyota en azul en el caso del Hybrid. Por lo demás, ambos cuentan con la misma carrocería de cinco puertas y 4,33 metros de largo. Por dentro, y pese a la presenciadle sistema eléctrico de propulsión en el Hybrid, tampoco hay diferencias en cuanto a habitabilidad: las plazas traseras están algo por encima de la media en anchura, aunque tres adultos van algo justos. Por espacio para las piernas y altura, tampoco planea problemas. En cuanto al maletero, en ambos casos dispone de 360 litros.
Toyota Auris 2015, salpicadero

El diseño del interior es bastante parecido, si bien la zona de la caja de cambios del Hybrid, que es automático, resulta especialmente futurista. Ambos emplean unos plásticos de tacto más bien duros pero agradables al tacto, con pinta de aguantar bien el paso del tiempo y con unos buenos ajustes. La postura al volante no es mala, aunque el asiento podría sujetar un poquito mejor. La distribución de mandos no es mala, pero manejar la pantalla central sí puede distraer demasiado en marcha. Por comportamiento, tampoco hay diferencias; la suspensión tiene un tarado muy similar en ambos casos –quizá, un poco más duro en el diésel, aunque casi imperceptible-, se muestra como un coche muy sencillo de conducir y con unas reacciones muy nobles y la dirección, que tiene un buen tacto, permite trazar las curvas con precisión. Es, en cualquiera de los dos casos, un coche cómodo a la hora de afrontar un largo viaje por carretera.

Topyota Auris 2015, aseitnos delanteros   Toyota Auris 2015 aientos traseros

El Auris 115D emplea un motor nuevo en la gama. Va asociado a un cambio manual de seis marchas y, aunque no es de los más silenciosos ni de los que menos vibra del segmento, destaca por tener una buena respuesta -pasa de 0 a 100 km/h en 10,5 segundos- y un consumo de los más bajos del segmento -4,2 l/100 km-. Por su parte, el Hybrid emplea la misma combinación de siempre: un motor 1.8 gasolina y otro eléctrico que, en conjunto, rinden 136 CV, con un consumo medio de 3,5 l/100 km y una aceleración de 0 a 100 km/h en 10,9 segundos. Su respuesta es más progresiva que en el diésel, y no se muestra tan contundente. Además, al acelerar a fondo, se muestra un tanto ruidoso, y a alta velocidad por autopista, el sonido del motor es más molesto que en el diésel debido a que resulta demasiado monótono.

Con todo, la decisión entre y otro debe depender del uso que vayas a realizar. En la práctica, el Hybrid es especialmente eficiente en trayectos urbanos, sobre todo si son trayectos cortos. Ahí, además, su fiabilidad también es superior a la de diésel. Sin embargo, si queremos el Auris principalmente para hacer largos viajes por carretera, el diésel es mejor opción... eso sí, siempre que vayas a realizar más de 15.000 km al año; de lo contrario, deberías dirigir tus pasos hacia el nuevo Auris 1.2 Turbo de 116 CV -16.190 euros con acabado Active-.




miércoles, 8 de julio de 2015

Audi S8 vs Mercedes S63 AMG 4Matic: Duelo de buques insignia


El Audi A8 y el Mercedes Clase S ocupan el peldaño más alto de la cadena trófica automotriz, y desempeñan la misión más prestigiosa, la de mover a los encargados de mover el mundo. ¿Excederán sus versiones deportivas cualquier expectativa?



En el argot marinero, la expresión buque insignia designa a aquella embarcación que hospeda al comandante de la flota. Antaño, el cometido de buque insignia solía corresponder, de entre todas las embarcaciones lo suficientemente equipadas para la el ejercicio de las labores de mando –básicamente, un camarote y un lugar donde reunirse sin ser escuchados por toda la tripulación–, a la más rápida... que circunstancialmente también solía ser la más moderna y lujosa.
Extrapolando la noción al mundo automotriz, podríamos decir que la misión primordial de un buque insignia como el Audi A8 o el Mercedes Clase S sería la de funcionar, para el ocupante de sus plazas traseras, como una prolongación de la casa o de la oficina. Ofreciendo un confort comparable al del mejor sofá... combinado con la habilidad intrínseca para resolver pequeños imprevistos de un buen servicio de habitaciones. El mercado está dominado por el Clase S, un modelo que ya ha vendido más de 100.000 unidades –sí, me refiero a la actual generación W222, la que se presentó hace un año– y cuyas ventas parecen contar con tanta ´inercia´ que no cedería el primer puesto en los ránkings ni aunque Mercedes comenzara a llenar el vano moto con patitos de goma de color amarillo.
En cualquier caso, el Audi S8 y el Mercedes S63 AMG son especiales en el sentido de que representan el no va más de ambas marcas... y se supone que, además, están cubiertos de una capa de eso tan ambiguo que llamamos deportividad.



¿Imponentes? Sí. Como un portaviones nuclear

La prefererencia en cuanto a la apariencia exterior es una mera cuestión de gustos personales. Diría que el Mercedes Clase S, además de más grande, parece más ostentoso... lo cual no tiene por qué ser lo más deseable. Por su parte, el S8 tiene cierto aire a Audi S3 Sedán que te permite pasar mucho más desapercibido.
Lógicamente, ambos te franquean la entrada con tan sólo llevar la llave en el bolsillo, aunque diría que las manetas del Clase S resultan más agradables –sobre todo, si se visten guantes– porque se pueden agarrar con todo el puño, en lugar de introducir los dedos por la parte inferior y tirar.




Por dentro, y tal como cabía esperar, los acabados son excelentes y la habitabilidad, generosa. El interior del S63 transmite la impresión de estar más pensado para integrar a los pasajeros traseros en las conversaciones. Establecer contacto visual es más fácil, y desde el asiento trasero se ve mejor la carretera que en el Audi. En este sentido, el S8 es coherente con su diseño exterior... parece un Audi S6 un poquito más grande. No obstante, en este apartado, el S63 AMG ´hace trampa´, ya que esta unidad emplea la batalla alargada, una posibilidad que Audi no ofrece con el S8.

Qué sabes hacer, ¿piltrafilla?

Cada nueva generación del Clase S supone un desafío para Mercedes, pues tanto nosotros –los periodistas–, como los clientes, esperamos subirnos al coche y sentirnos literalmente abrumados por el repertorio de juguetes nuevos que el modelo es capaz de poner a nuestra disposición. Este Clase S no ha sido una excepción, y esta unidad viene equipada con el primer control de crucero autónomo que es capaz de seguir al coche de delante –por debajo de 60 km/h, se hace cargo de la dirección–, los primeros cinturones con airbag incorporado, dos sistemas de visión nocturna –que funcionan conjuntamente para detectar peatones y animales– y una evolución del dispositivo que realiza masajes en la espalda de los pasajeros delanteros, y que ahora también aplica calor. Podría seguir... y la lista sería interminable, de forma que es mejor enumerar las ausencias. Falta la nevera trasera, el Head Up Display y el incremento a 300 km/h de la velocidad máxima –esto último, ejem, sólo lo sospecho–. Faltan también las mesitas traseras y los portaestandartes magnéticos en las aletas delanteras. Y tampoco dispone de la suspensión activa Magic Body Control –que emplea dos cámaras y un sistema hidráulico para suprimir, en tiempo real, cualquier irregularidad de la carretera que levante más de un centímetro...– aunque en este caso no es una cuestión de racanería: la Magic Body Control no está disponible para esta versión AMG. Si lo sumamos todo, esta unida sólo debe de costar unos 225.000 euros.

La deportividad... se les supone

Si te estás preguntando cuál de los dos coches es mejor en términos dinámicos, déjame decirte que sospechamos que el mejor es el Mercedes E63 AMG S 4MATIC. Y con esto quiero decir que, sinceramente, no me explico qué motivos puede tener alguien para querer conducir deprisa coches tan grandes y pesados como este S8 y este S63. No obstante, he hecho el experimento de conducir como un Clive Owen cualquiera salido de la saga de cortos The Hire y creo que he llegado a algunas conclusiones.
El Audi resulta, en todo momento, más manejable. Al volante, tienes la impresión de conducir un coche bastante más pequeño. Si seleccionas el modo deportivo del cambio y desconectas parcialmente el control de estabilidad, de forma esporádica el diferencial deportivo te regala genuinos conatos de cruzada que, revisados a posteriori, parecen muy irresponsables. Incluso puede llegar el punto en el que te olvides por completo de las dimensiones del vehículo y sólo trates de conducir deprisa.



A bordo del Mercedes siempre eres consciente de que pilotas un Jumbo. Sin embargo, cada vez que aceleras a fondo, los 65 CV de potencia extra se manifiestan en todo su esplendor y con una visceralidad de la que, el S8, carece. Los dos aceleran deprisa, pero el S63 literalmente se abalanza sobre el limitador de velocidad. Es el coche ideal de cara a impresionar –o traumatizar de por vida– a un infortunado pasajero: basta con elegir una calle estrecha y despejada y acelerar a fondo durante 10 segundos. Te apuesto que, pasado el octavo segundo, incluso a ti te parecerá que no ha sido buena idea. En resumen, ofrece la clase de aceleración innecesaria e irracional que esperas experimentar en esta clase de coche.


Dicho esto, hay que reconocer que el comportamiento ha mejorado. El anterior S, con carrocería larga y tracción trasera, tenía un punto dulce en el que, ayudado por el acelerador, ofrecía una agilidad insospechada. Después, si seguías presionando, el coche perdía la compostura; el brillante equilibrio degeneraba en un patoso subviraje –agravado por la relativa falta de rigidez del chasis–, y lo único que podías hacer era reconocer tu error y esperar a perder algo de velocidad. Sin embargo, este Clase S es tan rígido que, más allá del límite de adherencia, ofrece un comportamiento parecido al de un Clase C en las mismas condiciones, lo cual es asombroso.
En cualquier caso, el margen de seguridad de estos dos coches –calculado como la diferencia entre la velocidad a la que entras tú en las curvas y la velocidad a la que entraría un piloto de rallyes– no es muy grande. Y creo que lo adecuado, si es que llegamos tarde a algún sitio, sería coger el Porsche Cayman.

Todo se puede mejorar...

En términos puramente automotrices, hay cosas que resultan mejorables en ambos modelos. Por ejemplo, la dirección asistida eléctrica del Mercedes se endurece tras girarla rápidamente hasta llegar al tope. Eso es algo criticable en cualquier coche, y algo que, por cierto, no ocurre en un Porsche Panamera. Además, la actuación del sistema que impide la salida inadvertida de la vía no es muy coherente: si circulamos sin el control de crucero conectado y tratamos de superar una línea continua, corrige la trayectoria del coche mediante el ESP –si bien con una suavidad extraordinaria–, mientras que si el Distronic Plus está activado, interviene directamente en la dirección. Además, al menos en esta unidad, el sistema que mantiene el vehículo en el centro del carril parecía subestimar con frecuencia el radio de la curva, dirigiendo el coche bastante cerca del límite del carril exterior –por su parte, el Lane Assist de Audi funcionó, como siempre, impecable–. Es una lástima, porque no cabe duda de que el Distronic Plus es el plato estrella del Clase S, y verle conducir siguiendo al coche de delante es pasmante. Logra que el ACC del S8, que hasta ahora compartía con el Distronic de Mercedes el honor de ser el mejor del mundo, parezca un sistema antiguo.



Ambos coches son capaces de aparcar de forma automática siempre que el hueco ofrezca un margen de al menos un metro. Y te aseguro que eso se traduce en que aparcan con soltura en huecos en los que jurarías que el coche no va a entrar.
En el apartado de alumbrado se presagiaba una batalla a vida o muerte entre los Matrix Led de Audi y los ILS de Mercedes, pero la lucha no ha sido muy cruenta. Sencillamente, los faros de Mercedes son más toscos –generan distintas distribuciones de luz mediante un tambor rotativo que recorta el haz, como si se tratase de sombras chinescas, y no tardas en darte cuenta de cómo funciona el truco–, pero proyectan más luz y, en general, iluminan mejor que los del S8. En cualquier caso, los proyectores basculantes están muertos y enterrados: el futuro es de los sistemas Matrix Led como el del Audi. Sólo necesitan... más leds.

Un aspecto que resulta sorprendente es cuanto se ha refinado la identificación de peatones en el dispositivo de visión nocturna. El S8 carece de esta función pero, por lo que hemos visto en otras ocasiones, el sistema es muy eficaz. En el caso del S63, en la instrumentación se proyecta una imagen que es el resultado de mezclar lo que ve una cámara infrarroja y otra térmica. Por desgracia –o afortunadamente–, los faros ILS son tan buenos que esta imagen resulta del todo inútil. Sin embargo, cuando se detecta un peatón, aparece recuadrado en rojo –si quieres ver cómo funciona, te recomiendo echar un vistazo al vídeo de esta prueba–. Y si el peatón no se encuentra en una zona iluminada, un proyector situado en los antiniebla dispara tres fogonazos cuidadosamente apuntados hacia el peatón que te permiten ubicarlo perfectamente –el sistema ha funcionado incluso en una noche de niebla y con un peatón que no lucía ninguna prenda reflectante–. Además, se supone que, por debajo de 40 km/h, si un peatón invadiese la carretera, el coche sería capaz de detenerse de forma automática. No lo hemos probado, pero no tenemos ninguna razón para pensar que es mentira.

Y a tan sólo cincuenta metros de cruzar la meta...

La calidad de la reproducción de sonido que ofrecen los equipos multimedia opcionales de ambos coches es muy buena. Sin embargo, costando 7.000 euros –en el caso del S8– y 9.000 e –Mercedes–, esperábamos algo aún más impresionante. Conviene ofrecerles el beneficio de la duda ya que, al fin y al cabo, el propósito de un equipo de alta fidelidad es reproducir fielmente el contenido musical... sin adornarlo. Y sobre todo, creo que nadie se arriesgará a comprar uno de estos coches sin la radio ´cara´.




En cualquier caso, el principal defecto de sus sistemas multimedia tiene que ver con el interfaz con el usuario. Resulta cabreante que ninguno de los aparatos sea capaz de reproducir música en el formato FLAC –Free Lossless Audio Codec–, lo cual obliga al propietario a ir por la vida con una montaña de cd´s –son unos discos plateados que ya no utiliza nadie–, a mover música que ocupa tres veces más de lo imprescindible o a reproducir archivos en formato MP3, algo que debería estar prohibido por ley en aparatos de casi 10.000 euros. Por cierto, he calculado que cada hora de audición en autopista sale por unos nueve euros...
Y que el Audi S8 no cuente ni con una sola toma USB –hay que conectar un cable especial a una toma especial– es un detalle que resulta cómico... hasta que te surge la necesidad de, por ejemplo, cargar un teléfono móvil –el Clase S dispone de cuatro tomas USB–.

Doctor... ¡mi coche no me entiende!

Aunque la gran laguna del interfaz de usuario de estos dos coches es conceptual. En la actualidad, hay dos tipos de dispositivos: los conectados, como los teléfonos móviles, y los no conectados, como la lavadora. El S8 y el S63 pertenecen más bien a esta segunda categoría: puedes conectarlos a Internet... y hacer algún pinito en la red, pero al lado de un smartphone, sus sistemas multimedia son un perfecto cero a la izquierda.
Un ejemplo real. En un móvil, navegar hasta un edificio público como una universidad tan sólo requiere abrir Google Now y decir ´ir a la Universidad Politécnica Superior de Ingenieros Industriales de Madrid´. En el Clase S, la misma maniobra se traduce en que se sintoniza Punto Radio. Comprendo que el mundo avanza a una velocidad deslumbrante, pero estas cosas tenían que estar resueltas. Ambos coches deberían venir con una conexión de datos a alta velocidad permanente y con tarifa plana para, por ejemplo, escuchar cualquier radio del mundo u oír música en calidad CD servida por empresas como la francesa QOBUZ. En lugar de eso, ambos modelos ofrecen, como equipamiento opcional, la radio digital DAB. El Mercedes carecía de ella, y es de suponer que, cuando dentro de un par de años desaparezca la radio FM, a su dueño no le va a hacer mucha gracia.


En conclusión, estos dos coches son un prodigio deslumbrante de ingeniería. El S8 es más adecuado para conducirlo tú, mientras que un chófer preferiría el Clase S. Pero, al mismo tiempo, son algo anacrónicos en términos digitales: los fabricantes, adictos a cobrar por cada pequeña funcionalidad que incorporan en sus modelos, siguen resistiéndose a montar un ordenador ´como Dios manda´ en los coches. El resultado es que un móvil de saldo acaba siendo mucho más útil y práctico que una oficina rodante de 225.000 euros como el S63. Y el problema comienza a afectar también a sistemas más críticos. Está muy bien que Mercedes haya desarrollado el Distronic Plus a lo largo de 10 años, pero Tesla se ha puesto a su altura en cuatro meses, y su sistema Autopilot es capaz de aparcar y desaparcar el coche sin que el conductor esté al volante. Dicho así, puede resultar un jarro de agua fría. Pero afrontémoslo: si el juego que se llama ´superar todas las espectativas´, no puede ser un juego sencillo.