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jueves, 14 de julio de 2016

Maserati Ghibli Diésel: la doble primicia del tridente

Maserati Ghibli Diesel 

Maserati da a conocer su nueva berlina deportiva media, que llega con unos objetivos muy claros: aumentar las ventas de la marca hasta unas 50.000 unidades anuales, y plantar cara a rivales bien consolidados, como el BMW Serie 5 o Mercedes Clase E, entre otros. Para ello, cuenta con el Ghibli, que ofrece un aspecto tremendamente deportivo sin dejar de lado unos argumentos nada habituales en la marca, como puede ser el contar con un bloque diésel.

Con motivo del lanzamiento del prometedor Ghibli, creada con una controvertida receta repleta de picarescos ingredientes, marca de la casa, que lo acercan al estilo italiano del tridente y a la vez potencian su diferenciación del resto de la competencia del segmento E al que se dirige. Entremezclados con éstos, nos topamos con otros argumentos más comunes y además necesarios como el motor diésel, si lo que quieren es incidir en las ventas de la competencia europea. Esta novedosa dualidad marca un antes y un después en la historia de la firma.
Y es que los del tridente, como ya anunciaron en su día, han dejado margen en la gama, ahora que el Quattroporte crece hasta unos mastodónticos 5,26 metros de longitud, para un modelo que cuenta con los mismos atributos que la berlina de cuatro puertas por excelencia de la marca pero en una dosis más ‘contenida’ (mide 4,97 metros), y al alcance de un público mucho más amplio gracias a unos precios más ajustados.
Es la primera vez que Maserati ofrece un producto de similares características, ya no sólo por tratarse de una berlina media; algo a lo que, en parte, estábamos acostumbrados, si no porque entre sus opciones mecánicas encontramos un motor diésel; sin duda, la mayor novedad introducida con este nuevo modelo. Y es que la tendencia del mercado manda, aunque a veces haya que traicionar una casta que basa su esencia en los pura sangre.

El nuevo aire de familia

El Ghibli ofrece un aspecto que sigue la línea de las últimas creaciones de Maserati, de lo que hace gala con un diseño muy deportivo pero no por ello excesivamente llamativo. Tal como comentaban algunos de los presentes: ‘ Es agresivo, pero no deja de tener un punto muy elegante’.

La representación del nuevo estilo del tridente queda patente en la curiosa dualidad del estampado de su carrocería que combina líneas sinuosas con aristas muy afiladas y bien definidas que le aportan gran fuerza al aspecto del Ghibli; una felina imagen que transmite mejor que nunca la identidad de Maserati.
La parte frontal es muy penetrante, donde el protagonismo se lo lleva la enorme parrilla de láminas verticales en cuyo centro encontramos el destacado tridente en cromo sobre un fondo negro satinado. Flanqueando a ésta, los no menos generosos faros se extienden hasta las aletas laterales dibujando  boomerangs en los que se puede leer el anagrama ‘Maserati’, tras las pantallas, resaltado en un tono también cromado. Como no podía ser menos, la iluminación LED hace acto de presencia realzando el conjunto de una manera muy llamativa.
De costado, casi podríamos confundirlo con su hermano mayor, el Quattroporte, ya que utiliza muchos recursos de éste. Entre ellos, el enorme y cincelado morro se lleva el grueso del conjunto, y la forma de la cintura, que se dibuja con unos abultados pasos de rueda que musculan el conjunto y se acentúan sobre todo a su paso por la base del pilar C, donde una gran onda da paso al tercer volumen que hace que quede muy recortado en pro de no restarle aire de coupé al poderoso perfil del Ghibli.
Otro de los puntos en común con el resto de la familia, son las branquias laterales bien resaltadas por detalles cromados a juego con las manetas de las puertas y el perfil que enmarca todo el contorno de las ventanillas laterales, añadiendo así el toque de sofisticación italiano típico de la marca.
La trasera queda definida por unas ópticas trapezoidales dispuestas de forma horizontal e iluminadas por unas horquillas con tecnología LED entre las que se encuentra el portamatrículas, coronado por el anagrama de la marca. 
La ausencia de protecciones contra pequeños impactos da como resultado un conjunto muy homogéneo únicamente interrumpido por una sutil línea horizontal que provoca una ligera concavidad en su parte superior, delimitando de esta manera la parte baja de la zaga que, como última guinda, en la unidad diésel, quedaba subrayada por la cuádruple salida de escape en cromo de formas trapezoidales.

La parte más novedosa; su interior

Por dentro, el estilo desenfadado rompe con la sobriedad del Quattroporte, quedando un habitáculo en el que se respira un aire más jovial y agresivo sin dejar de lado unos acabados y ajustes muy bien resueltos. No cabe duda de que esta es la parte más novedosa del Ghibli estéticamente hablando.
El salpicadero presenta un diseño bien elaborado y de formas orgánicas y sencillas que crean grandes y despejadas superficies que van forradas en cuero a juego con la tapicería, que en nuestro caso era beige. En general, el  aspecto limpio del interior se acompaña de una instrumentación reducida que no empaña esta sensación, simplificándose al máximo gracias a la gran pantalla multifunción central ( Maserati Touch Control), desde la que podemos controlar el navegador, el equipo de sonido de 15 altavoces, la cámara de visión posterior y diversas funciones del coche. Bajo ésta, encontramos los mandos del climatizador bizona.
Ir a los mandos del Ghibli resulta muy cómodo, gracias a que los asientos cuentan con gran superficie para que nos acomodemos y las intuitivas regulaciones eléctricas nos ayudan a escoger la postura más adecuada, sin tener que investigar para qué sirve cada mando. Además, los asientos cuentan con memoria, por lo que no tendremos mucho problema a la hora de reajustarlo. A esto se le suma el amplio apoyabrazos central repleto de multitud de huecos porta-objetos con tapa alrededor del selector del cambio y bajo el propio reposabrazos, separado en dos secciones para sendos ocupantes.
Con esto queda claro que el aspecto práctico no se ha descuidado, y además cuenta con un maletero de 500 litros de capacidad, aunque el angosto portón no nos deje apreciarlos en su totalidad.
Bajo el capó, el novedoso motor diésel. En este caso, se trata de un V6 desarrollado por VM Motori en colaboración con Paolo Martinelli, y va acoplado a una caja secuencial de 8 relaciones firmada por ZF. En total, el Ghibli diésel desarrolla nada menos que 275 caballos y 600 Nm de par máximo, posicionándose de esta forma como uno de los diésel de similares características más poderosos presentes en nuestro mercado. 
Esto supone toda una primicia para la marca, ya que es el primer propulsor diésel que ofrece en su gama, algo que le hacía falta si realmente quería competir con los pesos pesados que militan el segmento E en el viejo continente.

La gran sorpresa, el bloque 3.0 V6 turbo de 275 caballos

Con este motor, el Ghibli es capaz de alcanzar los 100 km/h en 6,3 segundos llegando a una velocidad máxima de 250 km/ h, y lo mejor de todo es que, a pesar de su naturaleza, su comportamiento y aterciopelado sonido camufla a la perfección que se trata de un motor de gasóleo, más aun si conducimos en modo ‘Sport’, cuando el sonido de los escapes de vuelve más bronco y radical. 
Únicamente es en frío, cuando un leve traqueteo revela que estamos ante un motor diésel. Esto se debe, en gran parte, además de los esfuerzos de los ingenieros en el ajuste del motor, al sistema de sonido desarrollado  (Maserati Active Sound) que acentúan el sonido de los escapes según el tipo de conducción que se dé, teniendo como resultado un sonido que no tiene nada que envidiar al de un gasolina.
               
Pero lo mejor de todo, sin duda, es que los consumos homologados para este modelo se han quedado en 5,9 litros cada 100 kilómetros.
La gama Ghibli, contempla además dos versiones de gasolina que van acopladas a la misma caja de cambios automática anteriormente mencionada, pero con un motor gasolina V6 en escala de 330 y 410 caballos de potencia. Para el último, se puede optar por combinarlo con la tracción total Q4.
En total, los precios se mueven en el intervalo de los 71.429 y los 97.010 €uros para el Ghilbli S Q4.

martes, 28 de junio de 2016

Prueba Seat Ateca

Seat Ateca

El Seat Ateca, uno de los SUV más esperados y el primero de la marca española, ya está entre nosotros y os contamos como va. 

Al nuevo Seat Ateca lo hemos visto mucho en fotografía y en vídeo, pero cuando lo ves al natural te das cuenta de que es más grande de lo que pensabas. Mide 4,36 metros de largo, 1,84 metros de ancho y 1,60 m de alto, pero parece que se saca oro de cada centímetro, tanto por el empaque desde fuera como por el espacio interior.

Seat Ateca: habitabilidad

Dentro, la sensación de habitabilidad es muy buena. Hay mucha altura y aun rondando los 1,90 metros tendrás centímetros de sobra a la altura de la cabeza y para las piernas, algo en lo que ayuda el hueco bajo los asientos delanteros, donde puedes meter los pies y ofrece mayor desahogo. ¿Tres plazas atrás? Posible, sí, aunque no recomendable para viajes largos, ya que la propia configuración de esta zona está compuesta por dos asientos asientos y una zona central algo más estrecha para la tercera persona.


Seat Ateca: interior

Seat AtecaEl interior es muy similar al de un Seat León, con una configuración y un diseño como el del compacto de Seat. Las calidades son buenas y los ajustes, en líneas generales, también. Quizás, no obstante, echamos de menos que Seat hubiera apostado por una estética más diferenciadora. En cuanto al maletero, homologa unos más que dignos 510 litros o, lo que es lo mismo, un espacio de carga más que capaz para albergar todas las maletas de la familia.

Seat Ateca: tecnología

El arsenal de vanguardia del que hace gala el Seat Ateca es llamativo. Según los propios representantes de la marca española, estamos ante el Seat más tecnológico de la historia. Bien es cierto que la mayoría de ellos están asociados a acabados superiores (hay tres, el básico Reference, que estará disponible a partir de final de año, y los más equipados Style y Xcellence) o a través de packs. Entre ellos, llaman la atención, en materia de seguridad, el detector de peatones, el asistente de conducción en atasco (Traffic Jam Assist), las cámaras de visión cenital, que ofrecen una visión ´a vista de pájaro´ del coche,  e incluso de la rueda para evitar bordillazos a la hora de aparcar. Incluso, se da la opción de contar con un cargador de nuestro Smartphone a través de inducción, sin cables. Con el Seat Ateca, como con el Seat León, (en el acabado Xcellence) puedes variar la manera en que el coche se comporta: se puede modificar la dureza de la dirección, pero también la respuesta del motor a través de los modos Eco, Normal, Individual y Sport. Igualmente, las versiones con tracción total incorporan la función Nieve y 4x4 para cuando circulamos por terrenos complicados.

Seat Ateca: comportamiento

Seat AtecaHablamos del Seat Ateca equipado con el motor 1.4 TSI de 150 CV siendo las sensaciones muy positivas. Es un motor que empuja bien desde abajo y es bastante suave. Quizás no le saques todo su partido en la parte alta del cuentarrevoluciones, pero, por el contrario, ofrece un consumo medio oficial de 5,3 litros cada 100 km, que no está mal para un SUV de sus dimensiones y peso (ronda los 1.350 kilogramos). También hemos podido conducir la versión Diesel 2.0 TDI de 150 CV (4,4 l/100 km de consumo medio) en versión 4x4. Este motor, de sobra conocido dentro de los coches del Grupo Volkswagen, responde más que correctamente y mueve al Seat Ateca con soltura. No es de los más refinados del segmento y nos ha parecido algo rumoroso, pero le damos una nota bastante alta. Tanto una versión como la otra cuentan con un tacto deportivo. No, no te engañes, no estamos ante un SUV de altas prestaciones, pero tu viaje de A a B lo harás más entretenido gracias al tacto de suspensión y a sus reacciones dinámicas.

Seat Ateca: motores

Aparte de los citados 1.4 TSI de 150 CV y 2.0 TDI de 150 CV, la gama del Seat Ateca cuenta con versiones menos potentes, el 1.0 TSI gasolina de 115 CV y el 1.6 TDI diésel de 115 CV. Coronando la gama está el 2.0 TDI diésel de 190 CV. Dependiendo de la motorización, se puede combinar con versiones con tracción delantera o total o con cambio manual o DSG de doble embrague.  

Seat Ateca: equipamiento

A la espera de que a final de año llegue el acabado de entrada, el Reference, el Seat Ateca se comercializa con los acabados Style y Xcellence. El acabado Style cuenta, entre otros, con faros antiniebla delanteros, asistente de luces, sensor de lluvia, asistente de frenada en ciudad, llantas de aleación de 17 pulgadas, volante y pomos en piel, sistema multimedia con pantalla táctil de 5 pulgadas, toma USB, bluetooth, control de crucero, sensor de aparcamiento trasero y climatizador bizona. El acabado Xcellence añade sobre el acabado Style las barras del techo cromadas, los pasos de rueda en negro, cristales oscurecidos, llantas de aleación de 18 pulgadas, faros Full LED, asientos deportivos con tapicería en alcántara marrón, sistema multimedia con pantalla táctil de 8 pulgadas, lector de tarjeta SD, 2 puertos USB, 8 altavoces, sistema de reconocimiento de voz, cámara de visión trasera, iluminación ambiental y selector de modos de conducción.

Seat Ateca: conclusión

Seat AtecaEn conclusión, el Seat Ateca es un modelo con el que Seat quiere conquistar cuota de mercado. Quiere convertirlo en el tercer pilar de la marca, junto al Seat Ibiza y al Seat León, y , la verdad, es que cuenta con mimbres para hacerlo. El coche tiene un diseño atractivo, tacto deportivo, motores reconocidos y carga tecnológica suficiente para los clientes más ´conectados´ –con sobrecoste-. El precio, al mismo tiempo, está acorde al de la competenciaNissan QashqaiKia SportageHyundai Tucson? Quizás, el gran rival lo tenga en casa, ya que el Volkswagen Tiguan, más grande, cuesta unos 2.000 euros más de media.

Seat Ateca: precios

VersiónPrecio
Seat Ateca 1.0 TSI 115 CV Style23.690 euros
Seat Ateca 1.4 TSI 150 CV Style25.730 euros
Seat Ateca 1.4 TSI 150 CV Xcellence28.550 euros
Seat Ateca 1.4 TSI 150 CV DSG Xcellence30.660 euros
Seat Ateca 1.4 TSI 150 CV 4Drive Xcellence31.170 euros
Seat Ateca 1.6 TDI 115 CV Style26.370 euros
Seat Ateca 2.0 TDI 150 CV Style28.130 euros
Seat Ateca 2.0 TDI 150 CV DSG Style30.240 euros
Seat Ateca 2.0 TDI 150 CV 4Drive Style30.890 euros
Seat Ateca 2.0 TDI 150 CV Xcellence30.940 euros
Seat Ateca 2.0 TDI 150 CV DSG Xcellence33.060 euros
Seat Ateca 2.0 TDI 150 CV 4Drive Xcellence33.560 euros
Seat Ateca 2.0 TDI 190 CV DSG 4Drive Xcellence37.790 euros

viernes, 22 de abril de 2016

Jaguar F-Pace todocamino lujo

El Jaguar F-Pace es al Jaguar F-Type lo que el Porsche Macan al Porsche 911Chasis de aluminio y motores de hasta 380 CV son los encargados de obrar la transustanciación, un milagro que puede ser tuyo desde 45.000 euros si optas por el diésel 2.0 de 180 CV con acabado Pure, cambio manual y tracción trasera, pero que también puede costarte 100.260 euros en el caso de querer decantarte por la serie especial First Edition, con motor 3.0 V6 sobrealimentado de 380 CV, tracción total, cambio automático de ocho velocidades y un buen puñado de equipamiento extra.


Hemos podido comprobar que el todocamino de Jaguar es capaz de desenvolverse por caminos bastante rotos aprovechando la experiencia de su marca hermana Land Rover.


Con todo ello, hemos sacado algunas interesantes conclusiones. La primera de ellas es que se trata de un buen producto, con mucha tecnología y un desarrollo minucioso. El bastidor, construido mayormente en aluminio (un 80 %), se basa en los últimos desarrollos de Jaguar, con una suspensión delantera de dobles triángulos superpuestos y un paralelogramo trasero, siempre con muelles helicoidales de acero; no hay suspensiones neumáticas, pero sí amortiguadores de dureza variable como equipamiento opcional. La tracción total es también una adaptación del desarrollo empleado para el F-Type. Todos los motores van montados longitudinalmente detrás del eje delantero, con la caja de cambios a continuación, y un árbol de transmisión que envía el par al tren trasero. En las versiones 4WD, entre el cambio y el árbol se intercala una tránsfer que reenvía parte del par disponible al eje delantero mediante una cadena a la cual se conecta un nuevo eje que lleva parte del par a las ruedas directrices, eje que permanece desacoplado durante la mayor parte del tiempo. La electrónica que gobierna este sistema se basa en la interfaz de escenario off-road Terrain Response, de Land Rover, que aquí recibe el nombre de Intelligent Driveline Dynamic y cuenta con menos programas, si bien añade un control de avance lento, algo que no ofrece ninguno de sus rivales.El Jaguar F-Pace es funcional a la vez que deportivo.


Y, ¿cómo funciona todo esto? En pocas palabras: muy bien. Si nos extendemos un poco más, podríamos decir que el equilibrio entre funcionalidad y deportividad es sobresaliente, con una dirección precisa, un tarado de suspensión firme, frenos enérgicos, motores generosos y un sonido embriagador en el caso de las versiones de gasolina. El Jaguar F-Pace se inscribe con facilidad en los virajes más cerrados, ayudado por unos neumáticos de generosísimas dimensiones, que en las unidades probadas eran Pirelli P Zero (100 % asfálticos) en medidas 255/50-20 109W o 265/40-22 106Y, en ambos casos reforzados. Pero esa facilidad para entrar en las curvas no se traduce en una agilidad sorprendente, capítulo en el que el Porsche Macan sigue siendo la referencia, especialmente debido a que, en este Jaguar, la electrónica frena las ruedas y corta la entrega de par del motor si aceleramos más de la cuenta a la salida de las curvas, manteniendo siempre todo bajo control y frustrando cualquier intento de "redondear" los virajes, independientemente de que pulsemos el botón que desconecta el control de estabilidad y de que circulemos con el programa Dynamic. En este caso, el mapa deportivo del acelerador tampoco ayuda, ya que la mayor parte del juego se desplaza a la zona inicial del pedal, y no resulta fácil de dosificar.




Todo esto, no obstante, lo descubriremos solo con un uso muy exigente, no impide disfrutar de una conducción muy dinámica y se manifiesta fundamentalmente en las unidades más potentes. En un uso más convencional, el Jaguar F-Pace es prácticamente perfecto. Sus plazas traseras son muy habitables, su maletero es amplio, sus dimensiones exteriores no son desproporcionadas para uso urbano, sus consumos son lógicos, sus acabados están a la altura de lo que uno espera de un Jaguar, es capaz de circular fuera del asfalto (aunque aquí resulta incómodo por la dureza de sus muelles) y "tiene pinta" de ir muy bien en autopista... algo que en Montenegro no tuvimos ocasión de comprobar, ya que este país no tiene ni una sola vía rápida; de hecho, el límite de velocidad es de 80 km/h. De todos modos, después de recorrer la Serpentine Road, que separa la ciudad costera de Tivat del montañoso Parque Nacional de Lovcen a través de innumerables revueltas, no elegiríamos otro destino para probar el Jaguar F-Pace.


Mercedes Clase S Cabrio

Mercedes Clase S Cabrio. Descapotable de gran tamaño, cuatro buenas plazas, extraordinaria elegancia, abundante potencia, rebosante confort y prohibitivo precio. 

Prueba Mercedes-Benz S Cabrio 2016

A pesar de ser un modelo al que muy poco público puede permitirse acceder, la carrocería cabrio es la sexta dentro de la gama Clase S, tras la berlina corta, la berlina larga, Maybach, Pullman y Coupé. La primera vez que Mercedes presentó un descapotable de lujo fue en el año 1951, con el Mercedes 300S Cabrio. En el nuevo modelo, es a partir de la carrocería Coupé sobre la que se ha desarrollado la variante cabrio, que añade un sobrepeso de 115 kg. De inicio, se venderá en versiones S 500 y AMG S 63 4Matic. La primera de ellas incorpora un bloque 4.7 V8 biturbo de 455 CV con cambio automático de nueve velocidades. La segunda, de corte más deportivo, emplea un motor 5.5 V8 biturbo de 585 CV asociado a una caja de cambio automática de siete velocidades y al sistema de tracción total 4Matic. La carrocería mide 5,03 metros de largo, 1,90 metros de ancho y 1,42 metros de alto y dispone de una capota de lona, a escoger entre cuatro colores (negro, azul, beige o granate), que se pliega o despliega en 20 segundos, operaciones que pueden realizarse en marcha siempre que se circule por debajo de 60 km/h.

Mercedes S Cabrio
Mercedes Clase S Cabrio: así es por dentro

Por calidad, refinamiento y confort, el habitáculo de este Clase S Cabrio está a la altura del Clase S berlina, con la salvedad de que las dos plazas traseras son mucho más pequeñas, aunque sí aptas para dos adultos. Es uno de los descapotables más confortables al circular descapotado, pues cuenta con un nuevo sistema, denominado Aircap, que dispone de dos deflectores eléctricos, uno entre los respaldos de los dos asientos traseros, y otro sobre el marco del parabrisas. Esto logra reducir las turbulencias en el habitáculo notablemente. Pero este no es el único elemento de cara a priorizar el confort de marcha, pues el S Cabrio también puede llevar calefacción en los asientos, volante y reposabrazos central y de las puertas.
Mercedes S Cabrio interior
También puede equipar función masaje en las butacas delanteras o el sistema Airscaf, que proporciona un flujo de aire caliente directo a las nucas de los ocupantes de las plazas delanteras. Asimismo, la capota de lona cuenta con un elaborado encapado que aisla al habitáculo de muchos ruidos y vibraciones.

Mercedes Clase S Cabrio: así va en carretera

Comenzamos probando el S 500. Sentarte al volante no te inspira mucha deportividad, pues la butaca tiene un mullido muy blando y los materiales del salpicadero son tan refinados que los asocias más a una berlina de lujo antes que a un deportivo. El sonido del motor 4.7 V8 biturbo es grave y contundente y la respuesta resulta muy progresiva. Los cambios de marcha son casi imperceptibles y la capacidad para ganar velocidad es abrumadora, aunque no demasiado impactante. Acelera de 0 a 100 km/h en 4,6 segundos y su velocidad máxima está limitada a 250 km/h. Consume 9,1 l/100 km. En curva, se muestra razonablemente ágil para arrastrar 2.115 kg de peso, aunque la blanda suspensión neumática, si bien filtra muy bien las irregularidades del asfalto, permite unos considerables balanceos de la carrocería. Por su parte, el S 63 es claramente más rápido, pero tampoco es un deportivo como tal. Su motor 5.5 V8 biturbo corre muchísimo, acelerando de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos. Y su consumo se sitúa en 10,4 l/100 km. Esta versión pesa aún más (2.185 kg), ya que el motor es más grande y además incorpora tracción total, mientras que en el S 500 es sólo trasera. La caja de cambio, por su parte, es más brusca, pero algo más rápida. Este S 63 recibe retoques en la suspensión, la dirección y la respuesta del acelerador con el fin de convertirlo en un coche menos ´relajado´ que el S 500, pero aun así sigue mostrándose como un gran cabrio de lujo, no como un deportivo. El sonido de su motor, por cierto, es algo más agudo y claramente más audible. No obstante, resulta razonablemente ágil en curva, corre muchísimo y, si va equipado con los frenos carbocerámicos opcionales, exhibe una frenada sublime.
El S 500 está ya a la venta desde 166.000 euros, mientras que el precio del S 63 es de 222.700 euros. En junio, llegará un nuevo S 65 con motor V12 biturbo cuyo precio se situará en 303.025 euros. De esta manera, dentro de la gama S Cabrio habrá versiones para competir con modelos como el BMW Serie 6 Cabrio, como para hacerlo contra descapotables de lujo como el Bentley Continental GTC.

Mercedes S 500

  • Precio: 166.000 euros
  • Motor: Gasolina, 4.7 biturbo, 8 cil. en V; 455 CV a 5.250-5.500 rpm; 700 Nm de 1.800 a 4.000 rpm
  • Cambio: Caja automática de 9 velocidades
  • Tracción: A las ruedas traseras
  • Prestaciones: 0 a 100 km/h en 4,6 seg.; vel. máx.: 250 km/h
  • Consumo: 9,1 l/100 km
  • Peso: 2.115 kg

Mercedes-AMG S 63

  • Precio: 222.700 euros
  • Motor: Gasolina, 5.5 biturbo, 8 cil. en V; 585 CV a 5.500 rpm; 900 Nm de 2.250 a 3.750 rpm
  • Cambio: Caja automática de 7 velocidades
  • Tracción: A las cuatro ruedas
  • Prestaciones: 0 a 100 km/h en 3,9 seg.; vel. máx.: 250 km/h
  • Consumo: 10,4 l/100 km
  • Peso: 2.185 kg

LO MEJOR Y LO PEOR

+ Confort de marcha, refinamiento, prestaciones de los motores, razonable amplitud interior.
– Precio muy elevado, ausencia de una versión más modesta.



jueves, 21 de abril de 2016

Porsche 718 Boxster S

El nuevo Porsche 718 Boxster llega en el 20 aniversario de este modelo... y con la difícil misión de ser mejor que su inmediato antecesor, absoluta referencia en el segmento.

Prueba Porsche 718 Boxster S

Porsche 718 Boxster S: primera prueEl nuevo Porsche 718 Boxster llega en el 20 aniversario de este modelo... y con la difícil misión de ser mejor que su inmediato antecesor, absoluta referencia en el segmento.

El nuevo Porsche 718 Boxster no solo estrena denominación comercial, sino que, además, incorpora por primera vez propulsores de cuatro cilindros opuestos sobrealimentados en lugar de mecánicas de seis cilindros bóxer atmosféricas.


El Porsche 718 Boxster ´a secas´ lleva un 2.0 de 300 CV –desde 60.371 euros– y, el Porsche 718 Boxster S, un 2.5 que alcanza los 350 CV –desde 74.263 euros–. Ambos mejoran en un 13% tanto el consumo como las prestaciones.

En lo que se refiere al diseño exterior, el nuevo Porsche 718 Boxster se parece mucho a la generación 981–salió al mercado en 2012– aunque, según la marca, todos los elementos que conforman el vehículo cambian excepto la tapa del maletero, la capota y el parabrisas. Lo que no nos gusta tanto es que se hayan perdido aquellos faros traseros cuya tulipa incorporaba un reborde que integraba los intermitentes de una forma muy original. En su lugar, se opta por una pieza negra para integrar el spoiler posterior y dos pilotos traseros ´independientes´.

Por dentro, el volante de tamaño reducido y con el mando giratorio estrenado por el Porsche 918 Spyder para seleccionar entre los modos Normal, Sport, Sport Plus e Individual, así como el sistema multimedia, con una nueva pantalla táctil, son los nuevos integrantes más llamativos, dentro de la sobriedad que impera en el habitáculo. La postura de conducción es la ideal y, si bien hay que estar en relativa buena forma para entrar y salir, una vez te acomodas tienes la sensación de que todo está en su sitio. 

Porsche 718 Boxster S: nuevo motor

La unidad que hemos escogido para conducir por las sinuosas carreteras portuguesas donde tiene lugar la presentación es un Porsche Boxster S ´Lava Orange´ –2.576 euros extras– con la caja de cambio automática PDK de siete velocidades con levas –la mejor de su clase por rapidez, suavidad y eficacia–, el paquete Sport Chrono –2.288 euros– y la suspensión adaptativa deportiva PASM –1.831 euros– que reduce la altura del coche en 20 mm.
El rendimiento del motor 2.5 con turbo de geometría variable –elemento ´heredado´ del Posrche 911 Turbo– resulta extraordinario, ya que ofrece el par máximo de 420 Nm a partir de sólo 1.900 rpm... lo que hace que, sea cual sea la marcha seleccionada, el coche avance con una suficiencia aplastante, pasando de 0 a 100 km/h en apenas 4,2 segundos, lo que supone una mejora de 0,6 segundos respecto del modelo saliente. Además, la respuesta al acelerador es excelente para tratarse de un motor turbo; esto es posible gracias en gran medida a la función ´dynamic boost´, que mantiene momentáneamente la presión del turbo cuando levantamos el pie del acelerador para que, al volver a pisar el pedal derecho, no se produzca ningún retraso en la reacción del motor.
El propulsor sube de vueltas con fuerza hasta casi las 7.000 rpm, de una forma muy lineal y contundente. Y precisamente este tipo de ´ascensión´ plana es la que puede generar cierto recelo en los seguidores más acérrimos de la marca. Acelerar a fondo en el anterior propulsor seis cilindros suponía experimentar un ´crescendo´ que adquiría tintes gloriosos entre 4.000 y 7.500 rpm. En el nuevo, esto no sucede.

Dicho de otra forma, ahora es más fácil ganar velocidad cuando antes había que estar atento para llevar el motor en la ´zona buena´. No obstante, el nivel de prestaciones es tan bueno, que me atrevo a decir que este modelo sería capaz de batir con relativa facilidad a un Porsche 911 Carrera S Cabrio –un modelo con 420 CV–.

Porsche 718 Boxster S: así va en carretera

En esta generación, el chasis y el motor están en perfecta comunión. La suspensión tiene unos ajustes similares a los empleados por el Porsche Cayman GT4, lo se traduce en una eficacia sublime. El hecho de llevar el motor en el centro hace que la distribución del peso sea perfecta... y que enlazar curvas con cambios de trayectoria salvajes sea el ejercicio favorito de esto modelo. Se puede circular rapidísimo de forma natural y sin necesidad de ser un 'as' del volante. El coche 'fluye', con un nivel de tracción altísimo. La carrocería apenas se inclina por muy fuerte que sea el apoyo, con el mérito de que los amortiguadores son capaces de filtrar con solvencia las irregularidades del terreno... y no ´descomponerse´ cuando rodamos rápido sobre firme bacheado. Esto hace que la adherencia lateral resulta altísima.
En lo que respecta a la dirección, heredada del Porsche 911 Turbo, es un 10% más directa que antes. Pero si este elemento exhibe algún ´pero´, no es la rapidez. Sin ser tan informativa como una hidráulica, permite percibir cómo ´muerden´ las ruedas delanteras el asfalto, su asistencia es siempre la adecuada y la precisión resulta incuestionable. Sólo cuando realmente buscas los límites, echas de menos ese extra de percepciones que proporcionaban las de asistencia hidráulica.
En lo que respecta al equipo de frenos, son los que emplea el Porsche 911 Carrera S –un coche que pesa, en su variante descapotable, 145 kg más que este Porsche 718 Boxster S–, por lo que van absolutamente sobrados de potencia y resistencia. Además, el tacto del pedal es durito, consistente y dispone del recorrido adecuado para modular con precisión las distancias de aproximación a los giros.

Porsche 718 Boxster S: ¿cómo suena?

La banda sonora al ralentí o con poca carga de acelerador no es tan sugerente como la del anterior modelo –siempre hablando de esta unidad con escape deportivo; no pudimos disponer de una con el escape ´normal´–. Es algo desacompasado, extraño... raro. Cuando aceleras a fondo la cosa mejora bastante, con un volumen altísimo y un chisporroteo salvaje cuando levantas el pie del acelerador después de apurar una marcha. Si no has conducido un Porsche Boxster antes, estoy seguro que no tendrás ningún problemacon la cuestión acústica. Ahora bien, si te has montado en alguno o lo tienes en tu garaje, es probable que con el nuevo no se te pongan los pelos de punta en tantas ocasiones.

Ficha técnica Porsche 718 Boxster S PDK

  • Precio: 77.368 euros
  • Motor: Gasolina, 2.5 turbo, 4 cil. bóxer; 350 CV a 6.500 rpm; 420 Nm de 1.900 a 4.500 rpm
  • Cambio: Caja automática de 7 velocidades
  • Tracción: A las ruedas traseras
  • Prestaciones: 0 a 100 km/h en 4,2 seg. –modo Sport Plus–; vel. máx.: 285 km/h
  • Consumo: 7,3 l/100 km
  • Peso: 1.460 kg

LO MEJOR Y LO PEOR
+ No hay un roadster mejor por debajo de 100.000 euros.
– El sonido resulta algo extraño.

viernes, 18 de marzo de 2016

Nuevo BMW M2 Coupé

Nuevo BMW M2 Coupé.El heredero del Serie 1 M Coupé llegará a nuestro mercado en abril y estará disponible tanto con cambio manual como con el automático M DKG.

BMW M2 a prueba en Laguna Seca

La familia M de BMW se completa con el nuevo M2 Coupé, que se posiciona como el modelo de acceso a la gama, con un precio de 62.900 euros para la variante con cambio manual de seis velocidades, y 67.708 si está equipado con la transmisión automática de doble embrague M DKG, con siete marchas. Con 370 CV se sitúa un paso por encima del M235i Coupé, con 326 CV, con el que comparte el bloque motor, que ha sido 'aderezado' con algunos elementos procedentes de los M3 y M4 Coupé; de estos también toma tanto los ejes como el sistema de frenos. Ocupa el hueco dejado en 2012 por el Serie 1 M Coupé, que empleaba un motor 3.0 biturbo de 340 CV y solo estaba disponible con cambio manual.
Nuevo BMW M2 Coupe trasera

El nuevo BMW M2 Coupé cuenta con un motor de gasolina turboalimentado de seis cilindros en línea y 2.979 cm3. La potencia máxima se alcanza a 6.500 rpm, mientras que el par máximo se establece en 465 Nm entre 1.400 y 5.560 rpm, con una función overboost que lo aumenta hasta 500 Nm durante un breve periodo de tiempo. La potencia se transmite a las ruedas traseras, que cuentan con la ayuda de un diferencial electrónico M; en dicho eje equipa unas llantas de aleación de 19" con neumáticos 265/35 ZR19, mientras que delante monta unos 245/35 ZR19. Además de proporcionar una excelente motricidad, proporcionan un aspecto deportivo a la carrocería, que se diferencia del resto de Serie 2 Coupé por las aletas ensanchadas, los paragolpes específicos o las cuatro salidas de escape; por el contrario, los retrovisores son iguales, algo que no sucede en los M3 y M4 Coupé. En lo referente al interior, dispone de unos asientos tapizados en cuero Dakota con pespuntes en color azul, volante deportivo M e instrumentación específica, como elementos más destacables.

Nuevo BMW M2 Coupe interior

BMW M2 Coupé: así va en carretera

El nuevo M2 Coupé sobresale por el abrumador empuje del motor, que además no muestra ningún tipo de retardo en la respuesta. En la versión con cambio manual, que hace el 'punta-tacón' de manera automática al reducir, es posible circular en marchas largas, con el motor girando por debajo de 2.000 rpm, y obtener una aceleración contundente al pisar a fondo el acelerador. Dispone de tres modos de conducción (Comfort, Sport y Sport+) en los que se modifica tanto la asistencia de la dirección como la respuesta del motor, así como la rapidez del cambio en el caso de la variante M DKG; estos ajustes no pueden realizarse de manera individual, como sucede en el resto de modelos BMW M, ni es posible regular la dureza de la suspensión... aunque tampoco se echa en falta: pese al tarado firme, el confort de marcha es destacable incluso sobre firme bacheado, pese a contar con unos neumáticos de perfil muy bajo (son los únicos disponibles); de esta forma, es un modelo muy satisfactorio para el uso diario.

Nuevo BMW M2 Coupe logo


Nuevo BMW M2 Coupe circuito
Ficha técnica

BMW M2 Coupé DKG

  • Precio: 67.708 euros
  • Motor: Gasolina, 3.0 turbo, 6 cil. en línea; 370 CV a 6.500 rpm; 465 Nm de 1.400 a 5.560 rpm
  • Cambio: Caja automática de 7 velocidades
  • Tracción: A las ruedas traseras
  • Prestaciones: 0 a 100 km/h en 4,3 seg.; vel. máx.: 250 km/h
  • Consumo: 7,8 l/100 km
  • Peso: 1.595 kg
LO MEJOR Y LO PEOR
+ Eficacia en conducción deportiva, prestaciones.
– No puede equipar suspensión adaptativa o frenos cerámicos.

viernes, 4 de marzo de 2016

BMW 225xe Active Tourer prueba

Esta nueva variante del monovolumen bávaro presenta un peculiar esquema mecánico... con un funcionamiento satisfactorio.

BMW 225xe Active Tourer: primera prueba

A estas alturas ya no cabe duda de que los híbridos enchufables han llegado para quedarse. Cada vez son más las marcas que cuentan con alguno en su catálogo... y en algunas incluso vienen de dos en dos, como es el caso de BMW. A la par que la presentación del 330e, tuvimos las posibilidad de conducir el 225xe Active Tourer, cuyo sistema de propulsión presenta unas características bastante particulares.
¿En qué consiste? Como la mayoría de los modelos de este tipo, como el Audi A3 Sportback e-tron, se compone de un motor de gasolina –de tres cilindros y 1,5 litros– y otro eléctrico. Pero mientras en el A3 ambos van ubicados en el vano motor, en el 225xe el segundo se coloca en el eje trasero, con el objetivo de proporcionar tracción a estas ruedas. De este modo, estamos ante un modelo que puede funcionar con tracción total si las circunstancias lo requieren. Pero, además, cada propulsor es capas de actuar por separado, por lo que en ocasiones puede ser tracción delantera o, por el contrario, estar impulsado únicamente por el eje posterior. En conjunto, puede entregar una potencia máxima de 224 CV y un par de 385 Nm, que le impulsan a acelerar de 0 a 100 km/h en 6,7 segundos, una cifra que cobra mayor dimensión si tenemos en cuenta que pesa 1.735 kilogramos. Por ejemplo, un 225i xDrive Active Tourer –con motor 2.0 de cuatro cilindros y 231CV-, que pesa 150 kg menos, realiza la misma maniobra apenas medio segundo más rápido.

BMW 225xe Active Tourer

BMW 225xe Active Tourer: habitáculo y maletero

El interior de este modelo apenas difiere del resto de las versiones de la gama. El cambio más visible es la aparición de un botón, ubicado en la consola central, que permite conmutar entre los tres modos de funcionamiento del sistema híbrido: Auto eDrive, Max eDrive y Save Battery. El primero gestiona de manera autónoma el funcionamiento de ambos propulsores, permitiendo alcanzar los 80 km/h en modo completamente eléctrico. El segundo fuerza la circulación con la energía procedente de la batería y solo funciona si la carga de la batería es suficiente; en esta modalidad, la velocidad máxima sin emitir contaminación se amplía hasta los 125 km/h; cuando la carga baja del 7%, no permite pasar de 55 km/h. Por último, el modo Save Battery mantiene la carga de la batería al 50% –si es inferior, utiliza el motor de combustión para recargarla–.

BMW 225xe Active Tourer
Los principales cambios no se ven a primera vista, aunque son bastante importantes. Por ejemplo, los asientos traseros están 3 cm más cerca del techo, debido a la ubicación de la batería, debajo de la banqueta. Además, esta misma circunstancia impide que estas mismas plazas puedan contar con regulación longitudinal. Por último, el maletero mantiene la capacidad estándar -400 litros-, pero pierde los 68 litros adicionales bajo el piso. Del mismo modo, el depósito de combustible ve reducido su volumen hasta los 36 litros.

BMW 225xe Active Tourer

BMW 225xe Active Tourer: así va

En el apartado dinámico, el 225xe presenta unas buenas cualidades. Curiosamente, aunque el peso es bastante mayor que el de un Active Tourer convencional, la ubicación de la batería permite obtener un reparto de masas más equilibrado que el resto de la gama. De esta forma, la conducción presenta un equilibrio y precisión poco comunes en este tipo de vehículos, y a ello se une la tradicional buena puesta a punto de la dirección. Mientras, el cambio automático de seis velocidades no es tan brillante como la transmisión de ocho relaciones que montan las versiones de cuatro cilindros, aunque su funcionamiento pasa bastante desapercibido gracias al empuje que proporciona la mecánica, algo rumorosa cuando se superan las 4.000 rpm.
Por último, el BMW 225xe tiene un precio de 39.500 euros, en los que no está incluida la ayuda del plan MOVEA, que en este caso se eleva a 3.700 euros -para modelos de entre 40 y 90 kilómetros de autonomía en modo eléctrico.
Ficha técnica

BMW 225 xe Active Tourer

  • Precio: 39.500 euros (-3.700 del plan MOVEA)
  • Motor: Gasolina, 1.5 turbo, 3 cil. en línea; propulsor eléctrico síncrono; 224 CV y 385 Nm
  • Cambio: Caja automática de 6 velocidades
  • Tracción: A las ruedas traseras
  • Prestaciones: 0 a 100 km/h en 6,7 seg.; vel. máx.: 202 km/h
  • Consumo: 2,0 l/100 km
  • Peso: 1.735 kg
LO MEJOR Y LO PEOR
+ Eficiencia en circulación urbana, precio interesante con plan MOVEA.
– Altura en las plazas traseras, consumo en carretera frente a un diésel.

viernes, 19 de febrero de 2016

Mercedes C450 AMG Sport: prueba a fondo

Mercedes C450 AMG Sport

A muchos no les hará falta el Mercedes C63 AMG después de probar este C450...

Prueba Mercedes-Benz C450 AMG Sport

Sueñas con un Mercedes C63 AMG. Puede que incluso babees con sólo pensar en conducir uno. Pero, con la calculadora en la mano, no hay manera de que los números no te salgan en rojo. Y es que el Mercedes C63 AMG más ´barato´ –el de 476 CV– sale por 92.400 euros, no digamos la versión S de 510 CV, la cual asciende a 101.600 euros. Como diría Fernando Trueba, Too Much. Pero, ¿sabes que hay otro Clase C tocado por la ´varita mágica´ de AMG? Se trata de este 450 que, como puedes observar en las fotos, ofrece un estética que no tiene nada que envidiar a la variante más deportiva. Y, además, no está demasiado lejos en cuanto a rendimiento.
Para empezar, el motor 3.0 V6 biturbo declara 367 CV y 520 Nm de par, lo cual es una noticia fantásticaporque su rendimiento a cualquier régimen es superlativo y el sonido no puede ser más sugerente. Para muestra, un apunte: acelera de 0 a 100 km/h en 4,9 segundos, ´sólo´ 0,8 seg. por detrás del C63 AMG. Puede que te parezca un mundo, pero en la vida real no es para tanto.

TÉCNICA: A la cuatro ruedas


En la tapa del maletero de este modelo pone 4Matic. Algo que significa que lleva un sistema de tracción a las cuatro ruedas –en los C63 AMG únicamente las ruedas posteriores transmiten la fuerza al suelo–. Esto, aunque hace que la salida de las curvas resulte menos emocionante, implica una mayor eficacia sobre asfalto deslizante
Una vez en el interior, la postura de conducción es muy buena, ya que puede posicionar el asiento muy cerca del suelo y el volante, con un grosor y tamaño ideales, dispone de un gran reglaje en profundidad que se acomoda a cualquier talla de conductor.
Por prestaciones, nos extraña mucho que eches de menos más potencia. Este Mercedes gana velocidad como una locomotora, gracias sobre todo a que la cifra máxima de par está disponible desde apenas 1.400 rpm y se mantiene ahí hasta las 4.000 rpm. Así que da un poco igual qué marcha tengas insertada ya que, cuando pises a fondo el acelerador, el 450 saldrá disparado como un cohete –la sensación de avance es superior a la de un Audi S4, un coche que no es precisamente lento–. Da gusto realizar adelantamientos con semejante y solvencia. Cualquier reto de esta índole es factible.
El cambio automático de doble embrague y siete velocidades responde con rapidez a las exigencias, y no se percibe lento en las reducciones más salvajes... como sí sucede en otros modelos que emplean esta transmisión. En lo referente al comportamiento, la estabilidad es soberbia en cualquier circunstancia, con un tarado de suspensión tirando a ´durito´ que permite controlar con eficacia los movimientos de la carrocería en los apoyos fuertes; pero que sigue manteniendo una capacidad de absorción notable para no perder una de las señas de identidad de este modelo: la comodidad. Por poner un ´pero´, nos gustaría que la dirección transmitiera mejor el momento en el que el neumático alcanza el límite de adherencia, ya que por precisión y rapidez es más que satisfactoria. Por su parte, los frenos son buenos, aunque pueden llegar a acusar el ´maltrato´ en una carretera de curvas, con un ´alargamiento´ del recorrido del pedal.

En definitiva, el peldaño inferior respecto del todopoderoso C63 AMG es una opción muy inteligente dentro de la gama de la berlina alemana. Y, aunque seguramente el apartado del consumo resulte secundario si lo que buscas es una variante de gasolina potente, este 450 gasta bastante menos que un C63 AMG. La cifra oficial es de 7,9 l/100 km frente a los 8,2 l/100 km de la variante más radical, pero en la vida real esta distancia se amplía a en torno a los 2,0 litros, lo que provocará que las visitas a la gasolinera sean menos frecuentes, algo de agradecer cuando te plantees afrontar viajes largos.