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viernes, 1 de abril de 2016

MTT 420 R: casi medio millar de CV

La norteamericana MTT es la única marca que se atreve a equipar una moto con propulsor de helicóptero. El resultado es la 420 R, numeración que deriva de su potencia máxima.


Cuando ves que en la ficha técnica de una moto indica velocidad máxima, es que quiere presumir de ello. En el caso de las motos MTT, se trata de algo más que presunción. Lees "más de lo que jamás te atreverás a ir", lo que te anuncia que estás ante un modelo muy especial.
Las MTT rezuman exclusividad por todos sus costados. El modelo inicial lo supuso la MTT Y2K, la primera de la serie norteamericana equipada con un motor Roll Royce Allison con turbina de gas 250-C20. Se hizo famosa por aparecer en la película "Torque, rodando al límite" y, lo creas o no, está homologada para rodar en carretera... eso sí, solo en EE.UU.


Este primer modelo alcanzó los 320 CV en un banco Dynojet 200 y registró una velocidad máxima de 363 km/h. Ha aparecido en pasadas ediciones del libro Guinness de los récord como la moto más cara en producción y como la más potente.
La última versión en aparecer es la 420 R, una moto que MTT define como "Race Ready" (lista para correr) y que eleva la potencia máxima hasta los 420 CV. Pero tan increíble como este registro es el régimen de giro alcanzada: ¡52.000 rpm!

 
El chasis está fabricado en aluminio obtenido desde un bloque y la imagen del silenciador es toda una declaración de intenciones.
Para gestionar tanta desmesura, la nueva MTT 420 R equipa un basculante más largo y un neumático trasero Pirelli Diablo de 200 mm de anchura sobre llanta Dymag de fibra de carbono. También aumenta la capacidad del depósito de combustible y se mejora el sistema de refrigeración. Y como toque final, una cámara de visión trasera con pantalla LCD... ¿para ver dónde quedan todos los vehículos que adelantas?

CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS MTT 420 R

Motor: Rolls Royce Allison – 250-C20 Series Gas Turbine
Potencia: 420 HP @ 52,000-rpm
Par: 678 Nm a 2.,000 rpm
Transmisión: 2 marchas – Automático
Lubricación: en seco
Chasis : aluminio
Peso: 227 kg
Carenado: Fibra de carbono
Lanzamiento: 27º
Combustible: Diesel y keroseno
Capacidad depósito: 34 l.
Reserva: 6 l.
Entre ejes: 1.727 mm
Neumático delantero: 120/60-17
Neumático trasero: 200/50-17
Velocidad: "más de lo que jamás te atreverás a ir"


viernes, 19 de febrero de 2016

Nueva Harley-Davidson CVO Pro Street Breakout

La Harley Davidson CVO Pro Street es el nuevo modelo de producción limitada de la marca americana que evoca el estilo dragster y que cuenta con componentes y acabados especiales.

Harley-Davidson CVO PRO STREET BREAKOUT

El carácter custom de las motocicletas Harley-Davidson CVO se consigue con tratamientos de pinturas exclusivos y componentes premium, combinados con una serie de piezas del catálogo Genuine Motor Accessories de Harley-Davidson. El programa CVO se suele usar para introducir nuevos elementos y técnicas custom, y el estilo oscurecido de la CVO Pro Street Breakout le ofreció al equipo de diseño de Harley-Davidson la oportunidad de utilizar varios tratamientos nuevos para el acabado.
"La Pro Street Breakout representa una nueva dimensión de motos CVO", afirma el director de estilo de Harley-Davidson, Brad Richards. "La Pro Street Breakout tiene sus orígenes en las calles y refleja cómo cambian nuestros gustos con el paso del tiempo. Sigue ofreciendo la profundidad de detalles y el valor que espera un cliente de una CVO, junto con todas las características necesarias para destacar en las calles, pero lo consigue de otra forma. Sus colores están atenuados, pero nadie podrá negar su profundidad. Estamos desarrollando acabados alternativos al cromo brillante, como superficies cepilladas y anodizadas y capas transparentes tintadas, por ejemplo. La Breakout se presta perfectamente a esta nueva dirección de diseño".
Harley-DavidsonEn la CVO Pro Street Breakout se ha introducido un nuevo acabado: el Smoke Satin Chrome"Hemos colaborado intensamente con nuestros proveedores de revestimientos hasta desarrollar la tonalidad y la profundidad del Smoke Satin Chrome, siendo los primeros en usarlo dentro del segmento de la motocicleta" –explica el estilista sénior de Harley-Davidson, Dais Nagao–. "Es un acabado que tiene un aspecto contemporáneo y exclusivo, pero también un tanto siniestro. Hemos combinado cuidadosamente el Smoke Satin Chrome junto a una superficie negra para crear un efecto a capas. Por ejemplo, la tapa superior del balancín es de color negro brillante y la tapa inferior va en Smoke Satin Chrome. Lo encontraremos también en las protecciones de escape, junto al motor negro y los amortiguadores, también negros. Utilizamos Smoke Satin Chrome en las uniones y conductos de aceite, para añadir un detalle inesperado".
El segundo acabado nuevo es el Scorched Chrome, que se introduce por primera vez en las llantas Aggressor custom de la CVO Pro Street Breakout. Las tapas Derby y del encendido tienen un look nuevo, más técnico. Las láminas de metal tienen un acabado en Starfire Black liso, o bien de dos tonos, en White Gold Pearl y Starfire Black, cada uno con una franja gráfica aplicada a mano a lo largo del depósito y el guardabarros trasero que refuerza la idea de las prestaciones que te ofrece la CVO Pro Street Breakout.

Motor y parte ciclo

Harley-Davidson
Esas prestaciones se deben al motor Screamin’ Eagle Twin Cam 110B, el motor refrigerado por aire de serie más potente de Harley-Davidson. Para sacar las máximas prestaciones al motor, se le ha dotado de unos silenciadores recortados negros, una admisión de filtro abierto Screamin’ Eagle Heavy Breather Elite y un embrague Assist & Slip de alto rendimiento con accionamiento hidráulico. Para que el piloto aproveche al máximo la potencia del Screamin’ Eagle, la CVO Pro Street Breakout monta una nueva horquilla invertida de 43 mm, que se sujeta a una pletina con tres tornillos, además de la potencia de frenada adicional que ofrecen un doble disco delantero flotante, una maneta de freno delantero Reduced Reach y ABS de serie. El robusto tren delantero, con llanta de 19 pulgadas mejora la agilidad, mientras que su goma trasera de 240 mm transfiere con eficacia toda la potencia al asfalto.
Harley-DavidsonEn la Pro Street Breakout se ve claramente la influencia de las competiciones de dragsters, desde su manillar estilo Drag plano de 1,25" hasta la pequeña cúpula y la quilla a juego con el color de la carrocería. La forma del asiento biplaza retiene al piloto en su sitio cuando se libera el embrague y la potencia del motor Screamin' Eagle lanza la CVO Pro Street Breakout fuera de cualquier atasco. Otros detalles estéticos son un guardabarros delantero recortado, accesorios oscurecidos de la colección Airflow en los pedales y manetas, retrovisores Profile custom en negro y una consola de perfil bajo con conductos de ventilación trenzados de color ahumado. El control electrónico de la velocidad de crucero y el sistema de seguridad H-D Smart con un mando de bloqueo y seguridad manos libres integrado también se incluyen de serie en la CVO Pro Street Breakout.

miércoles, 20 de enero de 2016

BMW R 1200 GS Adventure vs KTM 1290 Super Adventure: Máximos exponentes

La R 1200 GS Adventure es un icono para miles de usuarios con espíritu viajero a lo largo y ancho de todo el planeta. Un modelo derivado de su archipopular R 1200 GS que impone por su estética y su poderío. Hasta ahora ha reinado en solitario, pero KTM ha analizado sus puntos fuertes, y los pocos que no lo son tanto, para crear una temible rival. Con todos vosotros, el enfrentamiento de las maxitrail aventureras más deseadas.


Hay que destacar la evolución que se ha ido sucediendo en la categoría de las trail desde aquellos lejanos tiempos en los que una moto de esta categoría era una monocilíndrica más o menos ligera, más o menos grandota, pero con capacidad para llegar al fin del mundo con sus “cuarentaypocos” CV. Después vino BMW y creó, con la R 80 GS, la categoría de las grandes trail bicilíndricas y, a partir de ahí, encontramos una rápida expansión del segmento, un big bang que acabó por traer las Africa Twin, las Super Ténéré, las R 1100 GS, las Cagiva Elefant… Todo eso fueron las bases que nos llevaron, tras muchísima evolución, a encontrar los dos modelos que hoy enfrentamos.
Ambos son el máximo exponente de las trail viajeras. Cuentan con facilidad para llevar a dos personas y sus respectivos equipajes a dar la vuelta al mundo. Todo el mundo que lee crónicas de viajes en moto sueña con, al menos una vez en la vida, escaparse a Cabo Norte, a Marruecos, a Ushuaia, o a cruzar el Gobi a lomos de una de estas bestias.
Por suerte para BMW, marca que hasta hace muy poco reinaba en solitario en el sector de las grandes maxi, al mercado han llegado muchos modelos del resto de las marcas (los fabricantes parecían haber tirado la toalla), pero las R 1200 GS se siguen vendiendo por todo el planeta al ritmo en que se producen. Y en el caso de la mayor de sus hermanas, la R 1200 GS Adventure, aquí no había discusión posible entre qué moto comprar para las mayores empresas porque… no había rival alguna en el mercado.
Pero he aquí que KTM ha decidido aprovechar la 1190 como base para dar la vuelta a la situación y construir la maxitrail más potente y equipada de todas cuantas se han producido hasta la fecha. A falta de la inminente Multistrada 1200 con distribución variable, que también anuncia 160 CV, no hay motor bicilíndrico más potente salvo en las deportivas con semimanillares… Llega con una barbaridad de electrónica y gadgets incluidos en el precio. ¿Serán suficientes estos argumentos para desbancar a la moto heredera del trono creado con la que estrenó la denominación Adventure?

¿Para qué la quieres?


Es lo primero que hay que analizar después de decidir que nos hemos enamorado de una de estas bestias, aparte de si podemos pagarlas y mantenerlas, claro. Lo mejor será que analicemos cómo funcionan en cada uno de los medios en los que podemos ponerlas a prueba, desde la ciudad hasta el peor de los puertos de montaña con asfalto roto, pasando por autovías y autopistas y, cómo no, por sencillas –o no tan sencillas– pistas en las que dar rienda suelta a su porcentaje de moto apta para el campo.
Si en tu día a día vas a hacer mucha ciudad, yo las descartaría. Las opciones estándar de cada una de ellas son mucho mejores si han de meterse en ese medio, aunque sea eventualmente, y ya de por sí son motos de auténtico lujo. La GSA no cabe entre las hileras de coches de los atascos, y con la 1290 sentimos que estamos en un modelo demasiado alto, aunque se llegue bien al suelo en ambas gracias a la estudiada ergonomía y a los asientos regulables, en ambos casos. Pero maniobrar una GSA que no permite el retroceso por rebote de horquilla en una calle en pendiente, o tener dificultades a la hora de aparcar entre pequeños scooters por no tener espacio alrededor y tener que hacer cabriolas con la pierna para desplegar el caballete de la KTM (que no tiene ningún saliente en el que ayudarse), no es divertido. Eso sí, ambas tienen una finura de mandos, un tacto de acelerador y una suspensión a prueba de la peor tapa de alcantarilla del planeta. Así que si eres consciente de que cómodo no irás con ellas, puedes callejear cuanto quieras.
Si lo tuyo son las excursiones por vías rápidas, combinadas con carreteras de montaña donde dar rienda suelta a los CV de vez en cuando, pero con algo de carga, o bien si te van las travesías de dos o tres días, son las mejores motos del mercado.
Así de simple… Viajar en una GT, a mi parecer, es bastante más incómodo: la mayoría de ellas obligan a una posición de las piernas más recogida. Tienen distancias entre ejes a menudo mayores, y son bajas y largas, con lo que cuesta más aguantarlas con una sola pierna. Y si te has de enfrentar a los temibles “tornanti” del Stelvio, ni te cuento…
Con ellas puedes viajar a dúo con la misma capacidad para devorar kilómetros que curvas. En el caso de la GSA, las curvas rápidas son su punto fuerte. El aplomo frontal de su monolítico conjunto de motor y chasis (en realidad el boxer es parte estructural, el propio bastidor en sí, aunque ahora la porción tubular que engloba la dirección y la mitad posterior estén unidas, y no como en la generación anterior).
A la hora de afrontar un viraje largo solamente hay que mirar lejos, porque la rueda delantera y su Telelever seguirán la trazada como si fuese sobre raíles. Sé que hemos empleado en muchas ocasiones la expresión “sobre raíles”. Pero estoy plenamente convencido de que pocas veces ha sido de modo más adecuado que en esta BMW.
Una vez en curva rectificar es mucho más fácil de lo que parece a tenor de su volumen y peso, aunque se debe tener en cuenta un factor que pasa desapercibido en la mayoría de motos, y que en estos mastodontes se vuelve más o menos acusado: la caída hacia el interior de la curva, o el cambio de inclinación de un costado a otro, varía mucho en función de si el depósito está lleno hasta arriba, o si nos movemos consumiendo los litros de la reserva.
La KTM se siente algo menos aplomada en los curvones, pero jamás pierde la línea. Si te atreves, permite inclinar hasta oír el caballete rozando si es a izquierda y el estribo por la derecha. Y la distancia libre al suelo es mucha, muchísima… Puedes hacerlo con la confianza de que, en caso de comerte un bache en esas circunstancias, el multitubular, sus WP semiactivas, el control de tracción e, incluso si se da el caso, el ABS capaz de trabajar en curva, lo mantendrán todo bajo control si no te asustas y tomas decisiones improcedentes.
En las dos el motor permite trabajar muy bajo de vueltas en sexta a velocidades de vértigo, y sin tener que bajar marchas para recuperar. Y no cocean por muy bajas de régimen que las dejes caer, en eso también coinciden.
El confort aerodinámico es impresionante en ambas, ya que con las respectivas pantallas en sus posiciones más elevadas se puede viajar por encima de lo legal con la visera del casco levantada… La pantalla de la KTM es más alta, y cuenta con una doble cúpula (ahumada la inferior, lo que ayuda a evitar reflejos sobre la instrumentación) que desvía todo el aire posible y más. Por su parte, la de la GS es algo más baja, como bien podéis contemplar en la foto de la portada de este ejemplar de SM30, pero es más ancha y cuenta con el apoyo de los deflectores laterales. Entre eso y la protección que ofrecen sus correspondientes tanques de combustible y paramanos, es fácil que ni siquiera nos mojemos salvo en caso de lluvia muy intensa. ¡Espectacular!

Carreteras de montaña


Está claro que no todo el que se compre una maxitrail viajera estará viajando con ella continuamente, pero querrá disfrutarla cada vez que tenga un fin de semana libre… Nada mejor que ir a desfogarnos a las solitarias carreteras de montaña. Si hasta ahora la precisión y el aplomo de la BMW le otorgaba una cierta ventaja en autopistas, autovías y nacionales (mínima, la verdad), en cuanto la carretera se estrecha y se retuerce como una serpiente las tornas se invierten. La GSA es muy fácil de entrar en curva. No tanto como la R 1200 GS estándar, la más ágil de las GS construidas hasta la fecha en los cambios de inclinación, pero cae de modo muy neutro hacia el interior de los virajes. Eso sí, una vez en apoyo, los baches la tienden a descomponer un poco si inclinamos mucho. Antes se puede frenar muy duro con ella en línea recta, pero mucho.
Y al empezar a abrir el acelerador vemos un cierto cabeceo del conjunto si las suspensiones están trabajando en modo Soft. Mejor optar por Road o Dynamic si contamos con el sistema Dynamic ESA.
A la que la moto apunta a la salida de la curva, es todo facilidad una vez más hasta la siguiente curva. En cuanto le pillas el truco, se puede ir a ritmos impensables para una moto tan grande.
Por su pate, la KTM saca aquí el carácter de KTM, por muy rutera que sea. Si tienes temple necesario, puedes ir moviéndote en marchas medias sin necesidad de estrujar el acelerador o subir mucho de vueltas el V2, es muy suave y no vibra nada. Pero como tengas algo más que horchata en la sangre y te animes, ten en cuenta que una KTM RC8 R acelera menos que esta bestia… Eso sí, abrir el gas es juego de niños (hablando siempre de usuarios con experiencia previa en motos de cierto empaque, claro está), pues toda la electrónica se decide a ayudarte sin que notes su injerencia más que en las luces del tablier.
Las curvas se acercan muy deprisa, pero por suerte la frenada es tan aprovechable como en su rival; puedes estrujar la maneta confiando en que los sensores de recorrido de la horquilla y del amortiguador informarán a la correspondiente centralita para autonivelar la moto en caso de hundimiento rápido de la WP delantera. Y no olvidemos que, aunque no haya que acostumbrarse a ello, con la KTM se puede entrar frenando hasta el interior, ya que el MSC permite mantener la trazada al combinar el control de tracción con el ABS una vez inclinado en caso de pérdida de adherencia con la moto inclinada. Es una sensación increíble cuando la descubres, y que cuesta probar, dado que el cerebro dice que no quiere de modo involuntario…
Su manillar es más estrecho que el de la GSA, pero no necesita tanto brazo de palanca para caer hacia el interior gracias a que su geometría, a diferencia de lo que sucede con el Telelever, sí que se cierra un poco al entrar.
Lo que hemos podido constatar es que con ambas puedes pasarte todo el día, y lo de “todo” lo decimos literalmente, empalmando un tramo con otro en tu trazado ideal por las Alpujarras, los Picos de Europa, los Pirineos o los Alpes. Te cansarás poco, mucho menos de lo que imaginas. Y no hay que olvidar que, si eres de los que se proponen parar cuando se encienda la reserva, con los promedios que hemos constatado, eso sucederá pasados los 400 km en la KTM y los 430 km en la BMW, mientras que aún nos quedará combustible para unos 80-90 km más si aflojamos el ritmo. Si eres de los que disfrutan en recorridos de navegación como la Rider 1000, la Ruta de los Penitentes, la Rodibook, la Punta a Punta o la Extremadura Challenge, entre muchas otras, una de estas dos puede ser tu montura ideal.

La hora del campo


Tenemos claro que para hacer pistas con estas bestias hay que montarles unos neumáticos mixtos de verdad, ya que las montas originales son absolutamente asfálticas. Las dos calzan zapatos grandes, 120/70 x 19 y 170/60 x 17, Continental ContiTrail Attack 2 en el caso de la austríaca y Michelin Anakee 3 o Metzeler Tourance Next en la germana. Son buenos conjuntos sobre asfalto, con o sin agua (los dos alemanes son espectaculares en cuanto a rendimiento en mojado). Pero salvo que montes un Karoo 3 o similares, no hablamos de neumáticos con los que rodar tranquilo a la hora de meterte en tierra, donde sin profundidad de taco no hay agarre ni capacidad de frenada, es así de simple.
En cualquier caso, probamos ciertos juegos con ellas en terreno blando y duro; siempre que sea en seco podrás hacerlo con cuidado. Ahí vimos que la maniobra a muy baja velocidad, sobre la BMW, balanceando los pies sobre los estribos, es increíblemente fácil. Y que los recorridos y rapidez en la absorción de las suspensiones de la KTM te transportan al origen campero de la marca. Lo que siempre se dice: no es el indio, es la flecha. Quien sepa, podrá atreverse con casi todo, las motos permiten mucho, muchísimo más de lo que parece. Se desconecta el ABS o se elige su modo Off-Road, se escoge el modo de funcionamiento adecuado, se ablanda todo, y a confiar en no equivocarse, porque lo pueden hacer todo, como decíamos, pero no perdonarán errores. Eso sí, si hay el más mínimo indicio de barro, no juegues… más de 250 kg en cada caso en orden de marcha no son como para subestimarlos. Si corres de más, hay mucho trabajo para pararlas. Las complicaciones pueden llegar a entrar en zonas estrechas: los 200 mm de recorrido máximo de la KTM y los 210/220 de la BMW no logran una altura libre al suelo como para subir escalones. Y la anchura de los cilindros de la ADV siempre estará ahí…
Si alguien quiere hacer mucho la cabra, ambas marcas tiene modelos mucho más adaptados para ello. Y no me refiero a las enduro exclusivamente… La F 800 GS Adventure y la KTM 1190 Adventure R o 690 enduro son buenos ejemplos de trail pensadas con la aventura fuera del asfalto como buena parte de su día a día.
Quedan por aparecer cuestiones a menudo debatidas por los partidarios y detractores de los motores boxer, del cardán y de la cadena, del Telelever o de la horquilla telescópica… Cada uno de los sistemas tiene sus ventajas y sus inconvenientes, y acaban siendo más un tema de preferencias que otra cosa. Pero como esos aspectos los hemos tratado en todos y cada uno de los comparativos en los que han aparecido antes las GS y sus rivales, hemos preferido centrarnos en las bondades y los escasos, escasísimos defectos de estas dos maravillas. Se trata de dos modelos con los que se puede ir más rápido entre curvas que con una RR, más cómodo entre peajes que en una Gran Turismo, y con los que se puede hacer exactamente lo mismo solo que a dúo, a plena carga o con lo puesto. Grandes, imponentes, lujosas, pero también mucho más fáciles de lo que imaginas. Eso sí, como estamos obligados a mojarnos en uno u otro favor, para decirnos cuál de las dos es la ganadora del comparativo globalmente hablando, debemos decir que los niveles extra de seguridad, equipamiento y poderío del motor de la recién llegada no tienen parangón a día de hoy.
Puede que con su níveo aspecto, más discreto y elegante que el de sus hermanas, las 1190, parezca que esta KTM no haya roto nunca un plato. Pero como todas las motos que salen de Mattighofen, tiene dos caras. El Mr. Hyde que esconde la 1290 tiene el tremendo músculo aportado por un motor que es un híbrido entre el de la 1190 y la 1290 Super Duke R. Sus 160 CV anunciados son una barbaridad, cierto. Pero los 140 Nm de par máximo, con una curva de par que podemos considerar demoledora desde 2.500 rpm, y que se mantiene así hasta el corte, sobre las 10.300 vueltas, lo son aún más.
Tantísimo poderío sería absolutamente insano de no ser por una gestión electrónica que debería ser un ejemplo para todos los fabricantes: la comunión entre el control de tracción, las suspensiones semiactivas, el ABS capaz de trabajar en curva y, lo más importante, el puño de acelerador es impresionante.
Su depósito crece hasta los 30 litros, exactamente los mismos anunciados por su rival. Eso añade unos cuantos kilos a la 1290 respecto de la 1190 y condiciona ligeramente su posición de conducción al obligar a abrir un poco más las piernas que en la esbelta hermana menor. Pero nada que pueda considerarse incómodo salvo para los conductores de piernas muy largas.
Tanto a dúo como en solitario, del modo más relajado o al ataque, es un modelo que se adapta como un guante a la situación a la que se ha de enfrentar, y sin intimidar a nadie pese a su tamaño y potencia.
De serie incluye tal lista de accesorios o gadgets que es más fácil enumerar lo que no tiene… Nunca antes habíamos visto cuneteros automáticos secuenciales en una moto, ni asientos calefactables de serie en una trail. Las defensas, la pantalla XXL, los estribos regulables, las suspensiones semiactivas con cuatro programas de funcionamiento, los soportes de maletas, el sensor de presión de los neumáticos… todo ello se incluye de serie por los 18.666 euros que pide KTM por ella. Los únicos extras que ofrece KTM, piezas de antojo aparte, son el dispositivo que frena por ti al detenerte en subidas o unos programas específicos de off-road para el ABS.
La presente versión de la R 1200 GS Adventure llegó el pasado año con el motor de culatas refrigeradas por líquido estrenado en 2013 en la R 1200 GS. La única diferencia técnica en su propulsor, respecto de aquella, fue la adopción de un alternador 750 gramos más pesado, para favorecer el comportamiento a bajo y medio régimen. Curiosamente esa mejora se ha hecho extensiva para la R 1200 GS de esta temporada.
El propulsor anuncia unos buenos 125 CV a 7.750 rpm, con un techo máximo de giro en unas 8.200 vueltas. Salvo un pequeño bache –normativas de emisiones…– a 4.500 rpm, es terriblemente contundente desde las 2.500 rpm hasta el corte mismo, zona en la que siempre se mueve en valores superiores a los 10,5 kgm, y con una meseta entre 5.000 y 7.500 donde muestra su máximo poderío. Su carácter es notablemente distinto al de la generación Adventure “de aire”, modelos que solo funcionaban a base de bajos y medios. Aquí tenemos una alegría desde medios hacia arriba que nos hace olvidar de un plumazo a las anteriores generaciones boxer.
Su gestión electrónica incluye ahora un sistema ride by wire con control de tracción y modos de funcionamiento integrados, además de una versión más avanzada y completa, opcional, llamada PRO. Lo mismo sucede con las suspensiones con el sistema Dynamic ESA, el ordenador PRO, los distintos asientos que se ofrece o los soportes de maletas de aluminio. Hay multitud de opciones con las que crear una auténtica Adventure a tu medida, con paquetes denominados Confort, Dinámico o Touring y la gran cantidad de accesorios disponibles.
Como cabría imaginar, eso tiene dos caras… la mala es, obviamente, el sobrecoste que requiere la GS para equiparse con todo lo disponible en su catálogo que lleva de serie su rival. La unidad probada incluía los tres packs citados, amén de algún otro extra como el asistente de cambio. Con ellos su precio asciende hasta los 22.282 euros. Mucho, la verdad, pero no olvidemos que se trata del objeto de deseo de la mayoría de los “overlanders”, de viajeros de vacaciones de verano y salidas de fin de semana, e incluso de mucha gente que no se plantea grandes viajes con ella, pero que se ha enamorado de su estética y comportamiento.

viernes, 9 de octubre de 2015

PRUEBA MOTO: Honda Forza 125

Honda regresa al segmento de los maxiscooter GT de 125. Y no lo hace para ser una alternativa más. Su intención es convertirse en el referente entre estos modelos, empleando para ello todo el potencial del que es capaz la marca. Misión cumplida.



Decía un antiguo slogan de la marca que "Honda is number 1". Aunque cuando se lanzó hacía referencia a la victoria de la firma japonesa sobre Harley-Davidson para portar el dorsal 1 en las competiciones norteamericanas de dirt track, refleja muy bien lo que supone Honda en el mundo de la moto. En ocasiones hace valer todo el peso de esa condición de "nº 1" y es cuando a la competencia le queda poco margen de maniobra.
Así se vislumbra tras la presentación del Honda Forza 125. No es un scooter GT de 125 más. Es el scooter que realizaría un departamento de desarrollo con todos los medios posibles, gran experiencia y ganas de hacerlo lo mejor posible. Desde el diseño de sus líneas, pasando por el equipamiento, la tecnología empleada hasta las prestaciones conseguidas, sus dimensiones o capacidades, todo roza la perfección. En la práctica, así resulta de bueno. No obstante, tanta perfección tiene su precio: se ha convertido sin duda en el mejor 125GT del mercado, pero también en el más caro.

CÓMO ES EL HONDA FORZA 125

Sorprende nada más verlo en directo. Sus líneas, modernas, angulosas y originales, resultan muy atractivas. Detalles como el faro de LED o los colores empleados en la versión blanca-azul son todavía más llamativos. Además, atrae la atención su tamaño: no parece (ni lo es) tan grande como un GT normal. Por poner un ejemplo, un Yamaha X-Max, la competencia más próxima al nuevo Forza, es casi 30 mm más largo, 40 mm más ancho y, sobre todo, 11 kg más pesado. La comparación con el super-ventas de este sector, el KYMCO Super Dink 125i, es todavía más favorable al nipón, con 162 kg en orden de marcha frente a los casi 180 kg que ronda el taiwanés. No obstante, sentado a sus mandos no te parecerá especialmente pequeño aunque sí mucho más ágil que cualquier de sus rivales. Sorprendente.

Un hueco bajo el asiento grande, muy capaz para dos cascos integrales y equipado con un separador de carga muy original y práctico, más una guantera frontal donde cabe hasta una botella de agua, completan una capacidad de carga excelente a falta de plataforma plana. La pantalla se gradúa en altura simplemente tirando de ella hacia arriba o empujándola hacia abajo, una gran idea que aporta comodidad. Por otro lado, las luces de LED casi por completo (a excepción de los intermitentes) definen un scooter muy bien equipado, en el que es difícil encontrar "ausencias", aunque la hay, como luz en el hueco del casco o un freno de aparcamiento. Aunque bien es cierto que, sobre todo este útlimo, es algo que prácticamente ha desaparecido en el segmento de los 125 cc.

HONDA FORZA 125: EN MARCHA

Mucho equipamiento, bien pensado y con multitud de detalles de gama alta. Pero a la hora de la verdad, en acción, ¿es diferente?. La respuesta es clara y contundente. Sí lo es. Con independencia del escenario (carretera, ciudad o autovía), el comportamiento del Forza es, sencillamente, fantástico. Ágil en ciudad, rápido en carretera y autovía, muy estable, suave y divertido de conducir, en marcha el Forza demuestra ser la nueva referencia en scooter GT de 125. Y eso, lógicamente, vale dinero.
En ciudad: Es un scooter GT por línea, capacidad de carga y comodidad. Está bien pensado y ejecutado, resultando más pequeño en volumen general que su competencia y más ligero. Con ello consigue una agilidad en ciudad y un grado de manejabilidad solo comparable con modelos mucho más pequeños, ciudadanos y básicos que un auténtico GT. Sumado a su comodidad, más las prestaciones del motor eSP de 15 CV, tienes un scooter difícilmente igualable en la urbe, puesto que es capaz de salir verdaderamente deprisa de los semáforos, con alto grado de comodidad y de pasar entre coches o por pasos estrechos con más facilidad que los demás GT.
En carretera: Si, como ha sido mi caso, has probado el Honda Forza 125 antes en la ciudad, si has hecho unos kilómetros por dentro delcasco urbano antes de salir a la carretera, seguramente te pase por la cabeza lo que a mí: en efecto es ágil, pero con un tren delantero de tacto tan ligero, ¿se mantendrá firme en curvas rápidas? Pregunta absurda. Se tiene y mucho, a cualquier velocidad e incluso sobre asfalto imperfecto. Las suspensiones trabajan bien, son algo firmes pero no incómodas y cuando aumentas el ritmo se aprecia que hacen su trabajo.
Es divertido de llevar deprisa. El motor responde e incluso sorprende que sobre 90 km/h todavía queda respuesta en el motor si abres gas. Tumba con mucha nobleza, cambia de dirección muy rápido si así lo quieres y frena muy bien, con la seguridad, además, de un ABS que te permite frenar como desees sobre casi cualquier superficie.
En la autovía: Con una velocidad comprobada de 118 km/h en llano que se supera con facilidad en cuanto tienes cuesta a favor, es el 125 más rápido de la actualidad, con una suavidad total y gran comodidad.

LA TÉCNICA DE EL HONDA FORZA 125

Como buen Honda, el Forza 125 no podía defraudar en este aspecto. Se ha diseñado en Europa y se venderá solo en mercados europeos, estando fabricado en Italia. Es, por tanto, un scooter que cumple con todas exigencias de este mercado, también en el apartado mecánico. Porta un chasis completamente nuevo, con un motor de nueva factura, aunque derivado de su desarrollo eSP. Es una nueva versión que sigue las pautas de bajo rozamiento para minimizar consumos, con un radiador de agua lateral que aporta compacidad y menos peso al no necesitar llenar una unidad frontal de grandes proporciones y tuberías largas de agua, y el eficiente sistema "Idle Stop" con el que al ralentí más de tres segundos se detiene y arranca en el momento de acariciar el acelerador. Lo hace a través de un tipo de alternador capaz de invertir su funcionamiento y girar de forma magnética, lo que lo convierte en un sistema inmediato y silencioso para arrancar el motor. Lógicamente, aporta un menor consumo y menores emisiones contaminantes. La novedad viene en forma de culata de cuatro válvulas y otros retoques con los que consigue alcanzar una potencia de 15 CV, el máximo legal para poder ser conducido con carné de coche.

La parte ciclo resulta equilibrada, con ABS de serie y buenos frenos, suspensiones que ofrecen el compromiso adecuado entre comodidad y efectividad en conducción deportiva y llantas de 15" delante y 14" detrás que también aportan parte de la fantástica agilidad y estabilidad de este scooter.

DE DÓNDE VIENE EL HONDA FORZA 125

Larga es la historia de los scooter GT de Honda, pero más bien corta la de este nuevo 125. Se puede considerar a Honda los pioneros del concepto de scooter GT a finales de los ´80 con el Honda Helix (o Spazio, depende del país de comercialización) de 250 cc, grande, largo y con maletero. En 125 cc fue el 2T Panteón, coetáneo del Foresight 250, el que inauguró una saga que continuó con el S-Wing, un scooter de carácter Premium con poco éxito comercial en nuestro país. Este Forza 125 es, por tanto, la mayor apuesta de la marca en un segmento que en todo esos años ha crecido en tamaño e importancia, reflejo de lo cual nace esta versión.

MECÁNICAMENTE SÍ TIENE ANTECESORES

Los motores eSP, "Enhanced Smart Power"; (potencia inteligente mejorada) nacen con el PCX, un nuevo concepto de scooter que quiere ser, ante todo, ahorrador, eficiente y ligero. El de la Forza es el más potente de las versiones construidas hasta ahora.

LOS DETALLES DEL HONDA FORZA 125

Infinidad de detalles llaman la atención en el Forza. Mires donde mires encontrarás buenas ideas. Empezando por la iluminación de LED. Esto no solo le otorga una imagen moderna y muy gama alta, sino que además hará que te olvides de bombillas fundidas. Tiene otra utilidad añadida, tan importante o más que ésta: reduce los consumos eléctricos, "tirando" menos de batería, lo que asegura una vida más extensa para un componente que en este scooter tiene más "estrés" por su sistema de arranque y parada. Todo ello repercute finalmente en un menor consumo de gasolina.

La pantalla regulable en altura es de esas soluciones lógicas, bien pensadas, útiles y que seguramente pronto veremos copiadas. Simplemente tirando de ella hacia arriba sube hasta 12 cm, en escalones de 2 cm. Empujándola hacia abajo se vuelve a esconder. En cualquier posición mantiene la estética del scooter, con la indudable comodidad de poder ajustar este elemento a tu antojo en pocos segundos. Otro detalle es el inteligente separador de carga del hueco del asiento: un panel que puedes sacar y colocar en varias posiciones permite regular el hueco en dos espacios independientes, de tamaño variable en función de dónde y cómo coloques dicho separador. Se manipula en un segundo, simplemente tirando de él, sale del sitio y lo pones donde quieras.

EL HONDA FORZA 125 EN PARADO

Es uno de los scooter de líneas más llamativas de los últimos tiempos, deportivo, tecnológico y futurista. Se muestra compacto y ligero, pero con un tamaño perfecto para acoger a dos personas sin problemas. A la hora de aparcar incorpora una pata lateral que apaga el motor al extenderse por seguridad y un caballete central bien equilibrado: sujetando el scooter y dejando tu peso sobre la palanca, el Forza sube por sí solo al caballete. Para repostar, la boca del depósito se encuentra en el centro del tabique central del suelo. Al pulsar el botón de apertura la trampilla se abre lentamente, simulando un sistema hidráulico. Es otro de esos detalles que ofrecen imagen de exclusividad.



 

CAPACIDAD DE CARGA DEL HONDA FORZA 125

Además del original sistema para transportar objetos bajo el asiento, señalar que éste se abre desde una tecla en la placa que soporta también la cerradura de contacto. No se levanta sólo, para evitar accidentes si has dejado algo sobre el asiento.Pero en cuanto le ayudas un poco con la mano, su sistema de muelles escondidos en el eje de giro del asiento hacen que se levante y se quede de pie. En su interior, la capacidad es de las mejores de la categoría, suficiente para dos integrales y hueco para más objetos.

ECONOMÍA Y MANTENIMIENTO DEL HONDA FORZA 125

Su precio refleja un modelo exclusivo y de gama alta. No obstante, Honda ha empleado toda su capacidad tecnológica para lograr que sí sea económico de usar. El motor eSP, con sistema de arranque-parada automático y tecnologías de baja fricción, entrega 15 CV, pero para ello necesita muy poco combustible. Según el consumo homologado por Honda, el Forza ofrece un dato de 2,29 litros a los 100 km. Por tanto, con 11,5 litros de depósito obtienes una autonomía de más de 500 km. No es un dato muy alejado de la realidad. Nuestras mediciones nos han reflejado una cifra de 2,9 l./100 km con un uso normal del día a día.
A la hora de reparar algún desperfecto o de pasar el mantenimiento, Honda mantiene una política similar en precios. No es precisamente barato observando el coste de estas piezas, aunque tampoco disparatado comparado con scooter de alto nivel.

ASÍ VEMOS EL HONDA FORZA 125

El Forza se convertirá, sin duda ninguna, en la nueva referencia entre los scooter de 125 cc. El trabajo que Honda ha realizado con este scooter es realmente impresionante y demuestra, una vez más, el potencial de la marca japonesa cuando quiere liderar un segmento en el mundo de la moto. Han conseguido un equilibrio prácticamente ideal entre tamaño, agilidad, estabilidad y prestaciones, por lo que dinámicamente resulta casi invencible. En la ciudad es tan ágil como un scooter urbano; solamente un modelo de uso puramente ciudadano, pequeño, ágil y bien hecho como puede ser su propio hermano el Honda PCX puede resultar más ágil pero no más cómodo en este entorno. Si sales a la carretera las cosas cambian: el sitio donde los GT pueden demostrar porqué son mejores, este Forza convence a la primera. El más rápido de los GT actuales es, además, muy suave, noble a la hora de hacer curvas, divertido de llevar y muy cómodo incluso para pasar mucho tiempo en rectas de autovía.



Todo ello lo consigue gastando menos de tres litros reales gracias a la tecnología eSP de su motor; demostrado con una unidad del scooter todavía con muy pocos kilómetros como para entregar todo su potencial, en prestaciones y en consumos. Bien equipado, en Honda se han olvidado de detalles como la luz bajo el asiento o el freno de aparcamiento, si bien lo compensan de sobra con la iluminación LED, la cúpula regulable, el ordenador de consumos u otros "gadgets" interesantes. Dentro del asiento puedes guardar dos cascos, incorpora un separador de carga que puedes configurar en la posición más interesante para ti y una guantera grande y muy a mano.


jueves, 6 de agosto de 2015

Ducati Monster 1200: Monstruo del futuro

Tras varias generaciones de Monster, llega la versión con más cilindrada y carga electrónica y tecnológica para conseguir la variante más perfecta hasta la fecha. Más rápida y efectiva, y al tiempo más cómoda en el día a día, no pierde nada de la esencia Monster iniciada hace ya más de 20 años.


Es ya una de las familias de motos que pasará a la historia como un icono del motociclismo de finales del siglo XX. Pero Ducati no quiere que acabe ahí la historia de las Monster y están dispuestos a que siga siendo una de las naked sport más exitosas del presente siglo también. Tras el limitado éxito del experimento "Streetfighter", nueva familia naked que se iba a posicionar como naked sport por encima en potencia y prestaciones de las Monster, Ducati ha preferido desandar el camino y volver a potenciar sus Monster con el motor Testastretta 11º DS de las Panigale, nueva parte ciclo y una carrocería minimalista que da el protagonismo al depósito de gasolina y al motor en su vista lateral. Es decir, una Monster.
No obstante, una Monster ha sido, desde siempre, una Ducati "utilizable", una moto de diario con la que podías divertirte los fines de semana. Y no se han olvidado de esta faceta tampoco en esta 1200. Gracias a la electrónica, este nuevo "monstruo" de 135 CV tiene varias caras. En algunas de ellas se convierte en un "dócil corderito" con el que ir a trabajar por las mañanas con toda la tranquilidad y seguridad que ello requiere.
ABS, control de tracción, curvas de potencia seleccionables, "ride by wire", pantalla TFT como cuadro, asiento regulable en altura€ nunca antes hubo una Monster tan equipada ni tan tecnológica. Y, después de probarla, también te puedo decir que nunca hubo una Monster mejor.

CÓMO ES

La Ducati Monster 1200 se puede considerar una moto polivalente sin perder un ápice de la personalidad Monster de siempre. Eso es lo primero que te viene a la cabeza si, cuando te bajas de la Monster 1200, alguien te pregunta cómo es. Y lo segundo, si has tenido oportunidad de hacer unas curvas, es que resulta efectiva y divertida.
No es una moto muy grande. Con una altura de asiento entre 785 mm y 810 mm ajustables, se llega bien al suelo. Es estrecha en la zona del asiento (por cierto, muy cómodo) y no hay problemas, aunque no seas muy alto, para llegar al suelo. Viene en la posición alta y aún así se llega bien al suelo, pero si quieres bajarlo, es fácil con un ingenioso sistema elástico de soporte y unos apoyos en plástico que se quitan con los dedos. Además, si quieres menos altura, Ducati ha previsto asientos más rebajados para ello.
Se ha revisado la ergonomía sobre la moto y ahora tienes el manillar más cerca y algo más alto. Así no tienes que ir tan tirado sobre el depósito como antes ni con los brazos tan abiertos, algo que se agradece en el uso menos deportivo. Es más cómoda. También uno de los puntos más críticos de las Ducati en general y Monster en particular ha mejorado: su radio de giro. Parecía ya una "seña de identidad" de la marca y adoptada también por las Monster. Giraban poco, algo que en una moto naked que se precie de polivalente y de poder ser usada a diario es, cuando menos, incómodo. Y no es que esta sea precisamente una moto de trial, pero ha mejorado sustancialmente en este aspecto.

Pero es la ingente cantidad de tecnología incorporada uno de los aspectos que más llama la atención. Para empezar, incorpora como cuadro una  pantalla TFT en color que cambia la configuración y la información que muestra según lleves un "riding mode" u otro. También cambia la iluminación del cuadro automáticamente entre modo día o noche, incluso al pasar un túnel. Los "riding modes" son tres, Sport, Touring y Urban, y cada uno de ellos supone un grado determinado de potencia, de intervención del ABS y del control de tracción. Puedes, además, "editarlos" y cambiar a tu gusto la cantidad de CV y la forma de entregarlos en el modo editado y la sensibilidad de la intervención de ABS y control de tracción que deseas. 

Pero es la ingente cantidad de tecnología incorporada uno de los aspectos que más llama la atención. Para empezar, incorpora como cuadro una  pantalla TFT en color que cambia la configuración y la información que muestra según lleves un "riding mode" u otro. También cambia la iluminación del cuadro automáticamente entre modo día o noche, incluso al pasar un túnel. Los "riding modes" son tres, Sport, Touring y Urban, y cada uno de ellos supone un grado determinado de potencia, de intervención del ABS y del control de tracción. Puedes, además, "editarlos" y cambiar a tu gusto la cantidad de CV y la forma de entregarlos en el modo editado y la sensibilidad de la intervención de ABS y control de tracción que deseas. 

  
  

Suspensiones y frenos están a la altura, con horquilla invertida de 43 mm regulable, amortiguador trasero también regulable y con bieletas y montado en un escultural basculante monobrazo. En el apartado frenos, dos discos delanteros de 320 mm, con pinzas Brembo M4-32 monobloque de anclaje radial y detrás otro disco, en este caso de 245mm, completan su esquema. Al igual que ocurre con la potencia, si necesitas más, ya sabes, Monster1200 S,  con Öhlins de 48mm delante, misma marca detrás y discos de 330 mm delante con pinzas Brembo M50 como las Panigale.
LO MEJOR
- Polivalencia
- Tecnología 
- Imagen
MEJORARÍA CON 
- Reposapiés traseros: molestan al piloto
- Ausencia indicador de marcha
- Protección aerodinámica nula

FICHA TÉCNICA
Cilindrada1.198,4 cc
Potencia máxima declarada135 CV a 8.750 rpm
Par máximo declarado118Nm a 7.250 rpm
Cambio/Transmisión6 velocidades/Cadena
ChasisMultitubular acero
Suspensión delanteraHorquilla invertida, 43 mm
Suspensión traseraBasculante monobrazo aluminio
Freno delantero2D. 320 mm
Freno traseroD. 245 mm
Neumático delantero120/70-17
Neumático trasero190/55-17
Entre ejes1.511 mm
Altura asiento785-810mm
Capacidad depósito17,5 l.
Peso declarado182 kg (en seco)
PRECIO13.490 

CÓMO VA

Las Ducati Monster, la familia naked Ducati por excelencia, siempre han presumido de poseer, a pesar de ser motos de diario, de grandes dosis de "esencia Ducati": chasis tubular y motor bicilíndrico en "L", mucho par y buena respuesta abajo. Además, no desprecian el toque deportivo que también forma parte del espíritu Ducati, por lo que han hecho gala de una parte ciclo sólida, rígida, muy estable y con frenada potente.
Pero lo cierto es que precisamente en esas virtudes encontraban "munición" los detractores de esta moto. Si es una naked, debe ser cómoda y polivalente, y las Monster no eran especialmente cómodas en el día a día debido a una posición de conducción algo sport, suspensiones duras, radio de giro digno de una moto de carreras y un motor que si no llegaba a vibrar en exceso, desde luego, se hace sentir. Entendámonos, tampoco eran una supersport incomodísima. Pero sí sacrificaban parte de la comodidad que se podía esperar en una naked por unas mejores sensaciones deportivas.
Todo esto desaparece en la Monster 1200. Es, seguramente, la Monster más equilibrada de la historia. No es dura, gira más y la posición de conducción se ha racionalizado. Es decir, es mejor moto de diario. Sin embarbo, ¿ha sido a costa de dejar de ser una "verdadera Ducati"?¿Es peor en conducción deportiva que las anteriores? Justo al contrario.
Se llega bien al suelo. Yo, que no soy precisamente jugador de baloncesto, con mi 1,65 "rascado" llego sin problemas en la posición alta de asiento (la que viene de serie). Bajarlo es tan sencillo como sacar el asiento con la llave de contacto, tirar del elástico que sujeta el soporte delantero del asiento y bajarlo de posición. Bajo el asiento hay también unos tacos de plástico donde éste se apoya. Los quitas (no hacen falta herramientas, salen con la mano) y la Monster "encoge" desde los 810 mm hasta los 785 mm. No se siente pesada y la posición de conducción es agradable. Llevas los pies algo retrasados, pero el manillar se ha acercado y levantado con respecto a las anteriores Monster.

Pones el contacto, suena cómo prepara la inyección y el sistema de combustible, y el cuadro te saluda con el logo Ducati. A partir de aquí se enciende la instrumentación. Como cada uno de los "riding modes" implica un cuadro distinto, de un vistazo sabes en cuál está la moto. Será el mismo modo que tenía seleccionado la última vez que apagaste el motor. Y en función de cuál selecciones, la Ducati se comporta de una forma u otra. Como te decía antes, son personalizables. Pero los tres modos de serie resultan bastante acertados.

 En modo Urban, el cuadro está presidido por el cuentakilómetros. Marca la hora en grande y prescinde de cuentavueltas. No sé por qué, pero me recuerda al de un scooter. Eso sí, mucho más "chulo". El motor se conforma, en esta posición, con 100 CV, más que suficientes en ciudad. La respuesta es muy suave (algo sosa, incluso) y ABS y DTC (Control de tracción) están en el modo máximo de los tres preprogramados. Como se llega bien al suelo, gira bien y no es una moto excesivamente grande, la Monster se desenvuelve bien en ciudad. No es demasiado dura de suspensiones, tal y como vienen, lo cual también contribuye a hacer de ella una moto agradable en ciudad.

Sales a la carretera. Pulsas el botón central del mando de la piña izquierda y entras en la pantalla que selecciona los distintos modos. Pulsando más veces pasas de preselecciones uno a otro. Llegamos al modo Touring. Mantienes pulsado el mismo botón (no tienes que andar mirando dónde pones el dedo) y aparece una pantalla en el cuadro con la indicación "Close Throttle". Cierras el acelerador un par de segundos y aparece el cuadro "Touring". Éste añade un cuentavueltas en forma de arco con la velocidad por debajo. El motor ya ofrece los 135 CV, pero es muy suave. Ahora bien, si le buscas las cosquillas responde con genio. ABS y DTC están en una posición media. Y la moto sigue siendo cómoda. Vibra algo, se nota el motor Desmo en los reposapiés. Pero no es incómodo en absoluto. Lo que es peor es la protección aerodinámica: nula. Te agachas buscando alguna protección y no se encuentra ni un ápice. El precioso faro bajo de las Monster no llega por encima del manillar y la fantástica pantalla TFT es mínima y plana. No hay posibilidad de esconderse, y si pasas los 140/150 km/h, se nota en el cuello.



En tu carretera de curvas favorita o en circuito, modo Sport. Se selecciona, lógicamente, de la misma manera y ahora el cuadro tiene un gran cuentavueltas que corre en dos rectas paralelas a los bordes izquierdo y superior. ABS y DTC adoptan valores mínimos dentro de los preprogramados, porque te recuerdo que puedes modificarlos individualmente para cada uno de los modos desde el valor máximo hasta la desconexión. Y ahora la Ducati se ha convertido en una verdadera Ducati: el motor sube desde abajo con mucha contundencia. El chasis y la parte ciclo han mejorado. Siguen sintiendo rígidos y estables, puedes confiar. Los neumáticos de serie (Pirelli Diablo Rosso II) ofrecen un gran agarre, por lo que divertirte entre las curvas es fácil, a pesar de que las prestaciones son de verdadera deportiva. El control de tracción y el ABS, muy poco intrusivos, no te molestan en absoluto, pero sí pueden salvarte de una situación comprometida, lo que ayuda a ganar confianza con la moto. Además, el tren delantero se siente más "tranquilo" que en la anterior Monster 1100: si aquella en conducción deportiva llegaba a ser nerviosa y requería tacto, la 1200 no muestra nada de ese nerviosismo, y eso que corre mucho más. Tienes sitio para agacharte sobre el depósito, y manillar y mandos están bien diseñados. Sin embargo, este cambio de postura no afecta para nada al control de la moto.Otra cosa distinta son las estriberas: montadas en el mismo soporte que las del pasajero, la forma que adopta este soporte te estorba si, como yo, tienes la manía de subir los pies en las estriberas. Entonces das con el talón en el soporte y no puedes llevar el pie "de puntillas" sobre la estribera.

DE DÓNDE VIENE 

Cuenta la leyenda (más bien historia) que un joven diseñador llamado Miguel Ángel Galluzzi entró a trabajar en Ducati a finales de los 80. Se desplazaba por Bolonia con una 851 Superbike, aquella preciosa Ducati deportiva de la época. Un día tuvo un pequeño accidente con ella: rompió el faro, el manillar y el carenado. Y en Ducati, para que pudiese seguir circulando con ella, desmontaron el carenado, cambiaron el manillar y le pusieron un faro redondo. El "bicho" era original, desde luego, pero para los gustos estéticos del personal de aquella fábrica, poco agraciada. Apodaron a aquella pobre 851 "il Mostro di Galluzzi". Y éste, que guardaba la moto dentro de casa, una noche viendo cómo la luna brillaba sobre el faro cromado y el escape apreció la belleza de esta improvisada naked. Al poco tiempo, tomado como base el motor 900 de aire de las SS, parte del chasis de la 851 y parte de la 900 y la horquilla de la 750SS crearon una moto que debía ser una moto barata de producir, algo esencial en un momento en que Ducati no estaba precisamente boyante. En parte naked, en parte deportiva, toda Ducati. Y así siguen siendo.









miércoles, 15 de julio de 2015

Kawasaki Z300/Z250SL: Vitamina Z

Kawasaki tiene desde hace muchos años sus naked deportivas, las Z, como unas de las protagonistas de su catálogo. Siempre han sido modelos de media y gran cilindrada, pero ahora llegan las Z250SL y Z300, pequeñas pero sin ningún tipo de complejo, para conformar una gama, la de las naked deportivas, con modelos para todos los gustos y bolsillos.



Hace unas semanas os presentábamos la Ninja 250SL, una pequeña deportiva que reproducía fielmente las líneas y el carác­ter de sus hermanas mayores, las Ninja de 636 y 1.000 cc. Pero también se inspiraba a la hora de aparecer en escena, lógicamente, en la Ninja 300, un modelo que no es sino un calco de una 636, pero con chasis tubular y motor bicilíndri­co y unas dimensiones ideales para aprender a familiarizarse con deportivas de cara a seguir ad­quiriendo modelos de la familia Ninja con el paso de los años.
Pues bien, se diría que el nudismo está de moda… ambas mini-Ninja tienen ahora una feroz competencia dentro de su misma marca gracias a la llegada de estas dos bellísimas y bien acaba­das naked destinadas a iniciarse en el A2. Resulta curioso que, hasta la llegada en 2008 de la Nin­ja 250 a nuestro país, Kawasaki comercializaba únicamente modelos de carretera de cilindrada media-alta, con un marcadísimo acento deportivo. Ese carácter sigue existiendo en la mayoría de los modelos, claro está, pero la gama se ha ampliado con otros pensados para los usuarios más tranqui­los y, sobre todo, para el A2, con las pequeñas (en cilindrada, que no en comportamiento) 250 y 300, que ahora forman un amplio elenco de modelos de iniciación, la mayor del mercado. Todas las marcas japonesas tienen representación en el segmento A2 de baja cilindrada, pero es que aquí contamos hasta con seis modelos de 250-300 cc, mucha y muy buena oferta.

Hermana mayor
 

Hace unas temporadas pude acudir a la presen­tación mundial de la Ninja 300; allí constatamos que la sucesora de las Ninja 250 bicilíndricas ha­bía elevado el listón de la categoría por su tamaño, acabados y comportamiento. Es curioso, pero si la escondes entre una hilera de ZX-R 636, las Ninja de supersport, se camufla entre ellas como buena Ninja que es hasta ser difícil de reconocer. Pues bien, creo que lo mismo sucederá cuando alguien busque en un concesionario una Z300 en una fila de Z800: costará de diferenciar a simple vista. Una Z300 es la versión naked deportiva de una Ninja 300, claro está. Eso implica que su tamaño es aproximadamente el mismo, como también su posición de conducción y peso. Se siente y con­duce igual que la deportiva, pero la ausencia de semimanillares, a favor de un manillar de tubo que nos deja las manos en posición ideal para sentir confort de marcha y control total al tiempo, le sien­ta muy bien.
Su motor, el de la Ninja 300, mantiene intactas sus bondades: es un bicilíndrico en línea con una capacidad enorme de estirada, pero con unos medios suficientes como para que no te recuerde constantemente a un 2T (me hago mayor, porque la gran mayoría de los usuarios interesados en este modelo no habrán llegado a tener un motor de 2T). Su inyección de doble mariposa, con cuerpos de 32 mm de diámetro, es muy precisa y ayuda a ese buen hacer en la gama media y alta del cuen­tavueltas. Buscando la zona roja consigue entregar unos 39 CV, que cunden mucho, muchísimo entre curvas. 

Una sorpresa muy agradable para quienes empiecen a hacer sus pinitos en conducción sport es que dispone de embrague antirrebote, todo un lujo en la categoría solo compartido con su her­mana Ninja. Gracias a este elemento, aprender a bajar marchas al tiempo que frenas fuerte no será un problema. Para quienes no conozcan aún esos dispositivos, herencia directa de las carreras, se trata de mecanismos que liberan parte de la pre­sión ejercida entre los discos del embrague cuan­do nos pasamos reduciendo y frenando, de modo que se evitan, o al menos minimizan, los rebotes y bloqueos de la rueda trasera en una fase muy deli­cada. Una ayuda inestimable a la hora de aprender a controlar la moto en frenadas duras; maniobra que, por cierto, ya era una de las virtudes de la Ninja gracias a su generoso disco delantero de 290 mm y aun ABS opcional de excelente com­portamiento, muy rápido y permisivo. Si te planteas una Z o una Ninja, te lo recomendamos sin duda alguna.
El motor y los frenos no lo son todo en la Z300, por supuesto. La carrocería es muy bonita y rezu­ma calidad por su encaje, con líneas muy agresivas presididas por las tapas laterales en forma de Z, y con un faro que está muy bien rematado al no dejar nada al aire; la máscara que lo cubre remata muy bien el conjunto. La parte ciclo no varía respecto de la Ninja, en la que destacaríamos que su amplia distancia entre ejes, sus neumáticos de generosa sección o sus 168 kg declarados con el depósito (¡17 litros!) lleno te podrían hacer pensar en que la moto no es demasiado ágil, pero nada más lejos de la realidad. 
Es tan aplomada y estable en curvas con buen asfalto como recordamos a su herma­na carenada, pero el manillar le aporta un plus en control de dirección que la convierte en un modelo probablemente más eficaz aún en carreteras muy retorcidas. Quizá en ellasse le podría reprochar un desarrollo final algo abierto, porque difícilmente vamos a ir con ella a Alemania a buscar la veloci­dad punta, pero las cuatro primeras relaciones de cambio te permitirán aprender a empalmar mar­chas en aceleración sin salir de la zona buena, algo muy gratificante y que es parte de la base necesaria para pilotar con seguridad una moto de mayor potencia tras algún tiempo con la 300. O quizás no, quizás veas que esta matagigantes es suficiente para divertirte más de lo que imaginas, pero plenamente utilizable como moto de a diario, y no quieras desprenderte nunca de ella…

¿Con uno basta?
 

Y si te bajas de la 300 pensando en agilidad y conducción alegre, puede que la pequeña Z250SL te rompa un poco los esquemas al pro­barla… Como norma general, todas las 250 4T monocilíndricas son muy compactas, tanto como la mayoría de las 125, y tiene su razón de ser: por un lado es absurdo lastrarlas con peso extra al envolverlas con voluminosas carrocerías, cuando al fin y al cabo su bastidor o sus componentes no precisan de excesos de metal para soportar tensiones de más. Y por otro, no hay que olvidar que se diseñan en la mayoría de los casos con el mercado asiático en mente, donde no solo se venden infinitamente mejor que aquí, sino que el tamaño es un inconveniente en ciudades con el tráfico permanentemente saturado.
Con estas premisas se diría que el aspecto de la Z250SL podría ser sencillo, pero nada más lejos de la realidad. Como ya nos sucedió al probar la Ninja 250la más pequeña de las Z nos parece muy compacta y estrecha, pero proporcionada la mires por donde la mires, y muy bien acabada, tanto en cuanto a calidad de plásticos y componentes como en el guiado de cables y demás.

En ella te sientes mucho más acoplado que en la 300, claro está. No solamente hablamos de ta­maño: pesa unos 20 kg menos en vacío, y eso respecto a un modelo que ya se siente muy ligero cuando la aguantamos sin manos en los semáfo­ros… Si aquella nos parece la versión naked de una Moto2, esta sería claramente la versión street­fighter de una Moto3.
Pero nada de radicalismos en su manejo: los mandos son suaves, las suspensiones trabajan bastante equilibradas entre los dos trenes y la posición de conducción es muy confortable… siempre que no midas más de 1,70 m, eso sí. Por su parte, el motor tiene una carrera relativamente corta para ser un monocilíndrico, lo que, sin restar­le buen hacer en bajos, le proporciona una buena estirada.
Sus 28 CV a 9.700 rpm dan mucho juego con una moto que pesa menos de 150 kg con el tanque lleno, y al subir marchas cae de vueltas lo justo como para sentir que la aceleración es buena.Frena en un palmo de terreno si quieres, pero como siempre con modelos de tan poco peso y potencia justa, lo mejor es dejar correr la moto (siempre dentro de los lógicos márgenes de seguridad, claro está…) sin haber abusado de ellos al entrar en curva. Las ruedas, más estrechas (100/80 y 130/70 x 17”, por 110/70 y 140/70 x 17” en la Z300), ayudan a sentir esa facilidad para dejarla correr sin apenas transición entre frenada suave, trazada y salida; aprender a conducir con esa fluidez es un proceso muy gratificante, y la pe­queña 250 es un modelo que ayuda –y mucho– en ese sentido.
Al contrastar sensaciones con Judit, nuestra experta en pilotaje de modelos de peque­ña cilindrada, se lo pasó en grande con la pequeña 250, por lo que le recordaba en tamaño y peso a los modelos con los que ha competido en copas de promoción. De la 300 se enamoró por su es­tirada y por su fiero aspecto, pero el equilibrio de la 250 le encandiló. Es el secreto de la pequeña y aparentemente modesta Z250SL: que tiene lo justo de todo, pero con un nivel de eficacia que sorprende y que te permite divertirte con ella mu­cho más de lo que imaginas.

¿Grande, mediana o pequeña?
 

Pues sí, si deseas una naked para el A2 y te lla­man las motos de la marca verde, la opción pasa por adquirir una ER-6n o Z800e con su corres­pondiente limitación, o bien empezar con algo más ligero y divertido como son las pequeñas Z que acaban de llegar. Por cierto, que lo hacen ya consuculentas promociones respecto a sus precios oficiales, así que es un buen momento para tener un romance de primavera con cualquiera de las dos pequeñas Z…